UN MAGDALENENSE PARA TENER EN CUENTA

POR: RAMON PALACIO BETTER

La mejor expresión que en estos momentos se le pudiera expresar al ciudadano Magdalenense, José Domingo Davila Armenta, (Chelo), es, que es un hombre de nuestros tiempos. Es un samario cien por cien, quiere a su tierra, descendiente de una familia que si discusión alguna, siempre a colaborado con las gentes de la Ciudad de Santa Marta y del Departamento del Magdalena, Inteligente, con garra política, históricamente demostrada en los debates electorales cada vez que participa en política y que lo perfilan como un autentico exponente de esa clase de gente dinámica y pujante, que busca abrirse camino y que persigue incrustarse con sinceridad en las distintas esferas democráticas de las regiones del Magdalena, cada vez mas interrelacionadas y abiertas al progreso y al desarrollo. 

Esta perfectamente sintonizado con los actuales tiempos que transforman a nuestra Sociedad Colombiana; contrario a los acartonados protagonistas que actúan muy a pesar de los innumerables cambios con excesiva rigidez en sus practicas y estilos, actualmente renovados y no se han dado cuenta de este nuevo despertar que rige también para las regiones del Caribe. Para poder liderar la próxima batalla electoral con mucho mas eficacia y que las fuerzas reformadoras actuantes en el Magdalena están librando continuamente en busca del Cambio, nadie mas indicado que, José Domingo Davila Armenta, para encabezar tan importantes fuerzas modificadoras y contra las coaliciones grupistas, perfectamente en decadencia e ineficacia; que no han logrado alcanzar hasta hoy, el ritmo de prosperidad que requieren las gentes de nuestras regiones en el Magdalena y que es posible obtener con las actuales y prudentes capacidades que se ofrecen en el país, aun cuando de maneras proyectantes. 

Su rígida formación académica caracterizada por la solides en su información y contenidos, de suficiente investigación, lo destacan como un ejecutivo bien enterado y ordenado; atributos indiscutibles que modelan y estructuran su dinámica personalidad, recia, transparente, seria y de indudable pulcritud administrativa. Capaz de enfrentar y atender con éxito y especial triunfo, los distintos retos que se exigen en estos tiempos y a quienes aspiran ser elegidos por medio de los sistemas democráticos electorales y poder conducir los destinos públicos y administrativos de una de las regiones más importantes del Caribe Colombiano. 

Una región carente de proyectos empresariales, impulsores de generalizados beneficios de cooperación económica. Una región postrada por la ausencia insólita de convenientes planes de inversión y desarrollo; siempre se necesitara para lograrlo especialmente en nuestros Pueblos, del concurso y escogencia de uno de sus mejores hombres y poder así alcanzar el verdadero camino para la inmediata solución de las necesidades más urgentes y más apremiantes o primordiales, como el trabajo, la educación, la salud, la vivienda, los transportes y los créditos. Si bien es cierto que estamos desestimados por los exagerados atrasos de tan renombrados Cambios prometidos a nuestras Regiones del Magdalena; también es muy cierto que lo que debía cambiar, no ha cambiado aun; y lo que ha debido llegar, no ha llegado todavía. 

Con las justas aspiraciones de José Domingo Davila Armenta para Gobernador de los Magdalenenses, no cabe la menor duda que se deja entrever por sus continuadas experiencias y positivos conocimientos para estas labores que podrá emprender como mandatario unas efectivas realizaciones y trabajos en favor de nuestras gentes y de nuestros pueblos, a quienes siempre les ha sabido servir. Sin lugar a dudas es un buen candidato que requiere el Magdalena. El inmenso cambio de conciencia colectiva que ha divulgado y que viene promoviendo por todas partes, son buenas razones para lograr sus aspiraciones, cimentando estos convenientes criterios para un mejor futuro de nuestros habitantes, que tanto lo merecen, parece ser por fin, el nacimiento de una prospera y nueva época para nuestras regiones.  

Seguramente será por lo que observamos hoy, una inminente lucha por la conquista democrática, por la dignificacion de la política y de lo político, derrotando quizás a las fuerzas sectoriales bipartidistas y tradicionales que aun continúan ancladas aguantando o amarrando fijamente, devaluadas y precarias embarcaciones de incomprensibles sistemas de desarrollo social y económico que aun imperan desde el pasado. Su nombre y su aspiración, definitivamente promueven la liberación en nuestras Comarcas del despotismo feudal, de quienes han creído siempre que es más importante la hegemonía política, y las practicas clientelistas para beneficio personal o de unos cuantos, que las contrarias a estas y que solo deben promoverse para el bien común y para el bien general. 

Desde hace varios años lo hemos observado intentando penetrar, con un especial interés comunitario en los escenarios más importantes e ineludibles para lograr el urgente cambio, la preeminencia de una determinada clase política anacrónica, conformada por unos cuantos y no por todos, no le permitió que administrara el Distrito de Santa Marta, ni que ascendiera al Congreso de la República, muy a pesar de los buenos y exitosos resultados electorales obtenidos en Santa Marta y en el Departamento del Magdalena, que lo conoce perfectamente, que sabe de sus intenciones y también de sus logros, como bien que actúo como Parlamentario Principal en el pasado Congreso Colombiano del Gobierno anterior. 

La inteligencia y la razón deben recuperar sus fueros y también sus privilegios. Hemos estado aplastados constantemente por la ramplonería, la chabacanería y especialmente por la ausencia de la imaginación. Debemos retornar al debate de las ideas y es en ese terreno en donde el Magdalena debe adquirir una dimensión adecuada. Contertulio de tan largas disquisiciones respecto a las inmensas posibilidades de progreso y desarrollo que tiene el Departamento del Magdalena, hasta ahora totalmente bloqueado por los diferentes agentes de la ignominia que nos rodean injustamente. Sin embargo a pesar de todos estos obstáculos las aspiraciones de tan importante ejecutivo son de un Magdalenense para tenerse muy en cuenta. 

Abogado en ejercicio, con una extensa experiencia administrativa obtenida en importante Organismo del sector Oficial, profesor universitario, especializado en derecho administrativo, asesor jurídico en distintas empresas de la Costa Atlántica, todos merced a sus indiscutibles méritos. Aspira a la Gobernación del Magdalena porque sabe y entiende que el desarrollo solo se obtendrá, si practicamos simultáneamente con el progreso material y el natural estimulo, la formación humana y la tranquilidad espiritual de los necesitados habitantes de nuestros pueblos.

OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO
SANTA MARTA, 22 AGOSTO DEL AÑO 2000.