UN ENCUENTRO MUY DEFINITIVO  

POR : RAMON PALACIO BETTER

Hace mas o menos cuatro meses, una compañera, funcionaria de gobierno de alto rango, me invito a salir un sábado en la mañana  con el objeto de visitar unos amigos en el rodadero, que se reunían para tratar temas muy importantes de la vida personal de cada uno, los problemas, adversidades, los temas complejos, las deudas, la falta de empleo, la salud, en fin, allí se trataban mancomunadamente todas estas cargas que llevamos y portamos a diario sobre nuestras espaldas y plenas en nuestro ser.

Además me comentaba, que esas reuniones podían convertirse en unos escenarios muy propicios para mi, y en donde realmente podría exponer y compartir ante todos, mis ideas, mis tesis, mis alianzas estratégicas, mis constantes inquietudes de cambios, mis proyectos endogenos y mis propios pensamientos alternativos o no, visibles u ocultos y también mis innumerables problemas personales y las especiales dificultades que todos tenemos en esta vida, cualquiera que ellas sean, pequeñas o grandes.

Pues bien, decidí aceptarle a la colega de labores ejecutivas frente al gobierno departamental su invitación a esas reuniones  y programamos encontrarnos en el sitio o lugar de las reuniones, el próximo sábado a las 10:00 a.m. y efectivamente ese día, salí a cumplir la cita referida y a la hora prevista.  Cuando estaba llegando al lugar acordado, pensaba en lo que iba a decir ante las personas que realizaban dichas reuniones, no sabia quienes eran.

Y pensé, no se si, hablar de proyectos futuristas como arquitecto que soy o mis planes y programas actuales como funcionario de gobierno, o de mis atormentantes problemas personales, especialmente financieros o económicos que nadie escapa de ellos en estos momentos de tanta recesion y que nunca te dejan solo, siempre quieren andar con uno, a todas partes, nunca se  apartan de nuestras vidas.

Cuando identifique el lugar, me dije, aquí funciono por varios años el parque recreativo “Mundo Feliz”, en ese entonces allí lleve a mis hijos pequeños a disfrutar de las actividades recreacionales que habían instalado para los niños y lo pasaban muy, disfrutaban de todos los juegos. Cuando llegue, mi compañera de labores allí estaba sentada en compañía de varias personas.

Lo primero que me dijeron fue: “Bienvenido hermano”, “Dios lo bendiga”, otro me dijo: “Bendiciones hermano“; me quede expectativo, no sorprendido, pero si actué muy precavido, realmente, pues de inmediato imagine que me estaban presentando a unos amigos “Evangélicos” o “Cristianos” y de una Comunidad Cristiana localizada en El Centro Bíblico El Rodadero.

Me identifique, ante todos y hasta ese momento supe que asistían todos los sábados en perfecto ayuno, no me impaciento, pues estaba en ayuno, generalmente no desayuno; me senté junto a ellos formando un discreto circulo de aproximadamente quince personas que portaban en sus manos la Santa Biblia, obviamente en ese momento, yo no tenia nada en mis manos. Inmediatamente un Líder, inicio una interesante charla y unas oraciones con expresiones que nunca antes había escuchado, desde luego todas ellas reverenciaban de manera especial a Dios Todopoderoso.

Preste como es obvio, desde su inicio mucha atención, al mismo tiempo que el señor hablaba, se escuchaba una agradable y sensible música de fondo, de alguien que cantaba unos versos hermosos de una manera muy sentimental, conformándose un increíble escenario practico y atractivo, de un ambiente muy especial, muy digno, serio, participativo, sereno, de meditación, también de comunicación interior muy genuina y de buena voluntad, pues se adoraba y alababa a Jesús de Nazaret.

Hasta este momento alcanzo a enterarme y a comprender, que no era una cita cualquiera o de poca importancia, ni una reunión programada en ese lugar para conversar de temas intelectuales con los amigos de mi compañera de labores; realmente si fue una original cuadratura para un verdadero encuentro muy definitivo y muy hermoso, por cierto, pero con Dios Todopoderoso.

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SANTA MARTA, 24 DE FEBRERO DEL AÑO 2002.