SIMON BOLIVAR 

       POR  :    RAMON  PALACIO  BETTER

Señor Gobernador del Magdalena o quien haga sus veces, Señor Alcalde Distrital o Representante, Señor Presidente de la Honorable Asamblea del Departamento del Magdalena, Honorables Diputados. Señor Presidente del Concejo de Santa Marta, Honorables Concejales, Autoridades Civiles, Militares y Eclesiásticas, honorables Miembros de la Academia de Historia y de la Sociedad Bolivariana del Magdalena y de Colombia, Delegados y Representantes de la Entidades Históricas y Culturales;

 

Señoras y Señores:

 

Con él más ferviente sentimiento Bolivariano, se congrega nuevamente en Quinta de San Pedro Alejandrino al cumplirse otro aniversario mas, de la Muerte del Libertador y Padre de la Patria SIMON BOLIVAR, Los Presidentes de las Repúblicas de Colombia y Venezuela, Personalidades, Diplomáticos, Académicos e Historiadores, Bolivarianos e invitados Especiales, para renovar en nosotros la fe patriótica de sus más caros ideales y seguir atesorando su luminoso pensamiento fuente inagotable de inspiración de los pueblos libres y de los gobiernos democráticos.

 

Debido a la polifacética personalidad del Libertador, el pensamiento social esta disperso en su variada y extensa producción intelectual, afortunada en reflexiones, consideraciones y recomendaciones sobre la evolución y desarrollo de la comunidad Americana. La claridad y predicción de sus conceptos debe actualizarse para el estudio, evaluación e investigación, esencialmente a través de sus documentos políticos, discursos, mensajes,  proclamas y epistolario.

 

En sus múltiples manifestaciones como gobernante intuyo la problemática social contemporánea y su acertada solución mediante el ejercicio de la justicia Social, a pesar de la influencia individualista del enciclopedismo y de la filosofía racionalista del siglo XVIII y del bienestar y progreso de la comunidad por la acción del Estado en beneficio de la misma y del individuo.

 

Se comprueba esta afirmación  en el aparte del Manifiesto de Cartagena en 1.812, que expresa: “ El sistema de gobierno más perfecto es aquel que produce mayor suma de felicidad posible, mayor seguridad social y mayor suma de estabilidad política”.

 

Es indudable que el Libertador se perfila como uno de los gestores de la Libertad de los esclavos en el Continente Americano. En varias oportunidades, en la teoría y la practica, fue enfático en clamar y reclamar por la supresión de esta repulsiva Institución, legado de la barbarie. Sobre el particular conviene recordar la celebre frase de Bolívar ante el Congreso de Angostura el 15 de febrero de 1.819, que dice: “ Yo abandono a Vuestra soberana decisión la reforma o revocación de todos mis estatutos y decretos pero yo, imploro la confirmación de la libertad absoluta de los esclavos como imploraría mi vida y la vida de la República”.

 

Asombra así y conmueve, su devoción por la Sociedad igualitaria. Bolívar fue en su época y para la posteridad el Adalid de este principio. Abomino las diferencias raciales y Sociales, así fuera Él, un Mantuano terrateniente de los valores de Aragua, aglutino sus fuerzas combatientes como un común denominador Social, que los Historiadores han llamado “ Las Montoneras “ y pidió ahincadamente, ante los Congresos y subalternos que detentaban la autoridad, la igualdad de los hombres ante la Ley sin discriminación de raza, fortuna, religión, procedencia, anticipándose de esa forma a la declaración Universal de los Derechos Humanos proclamada en la O.N.U. Esta realidad Social la ratifico en el siguiente concepto, inserta en el Proyecto de la Constitución Bolivariana en 1.825: “ La libertad civil, La seguridad individual, La propiedad y la igualdad ante la Ley, se garantizan a los Ciudadanos, por la Constitución”.

 

No escapo jamas a su inquietud genial la preocupación por la cultura. La salvación y superación de los Pueblos debido al cultivo de las ciencias, las artes y las letras, preocuparon hondamente su gestión gubernativa. Nada de lo que concerniera a la redención de la clase humilde por el espíritu y la estética fue excluido en sus programas de administración. Pero entendía, además, que la cultura era una fusión Social del Estado y la búsqueda de un nivel superior en el concierto de la Civilización. Plasmo este ideal en el discurso que pronuncio el 24 de junio de 1.828 como respuesta al saludo del rector de la Universidad de Bogotá. Dijo entonces: “ Pluguiera al cielo que me hubiera sido dado propagar la luz de la verdad y de las ciencias en todos los espíritus, para que no nos descarriaríamos del camino de la virtud y no cayésemos en las sombras del error y de la ignorancia”.

 

Educar al pueblo fue una de sus obsesiones. Crear escuelas, colegios y Universidades fue uno de sus objetivos Sociales. En donde estuvo y por donde paso se condolió con la situación ingrata y analfabeta de las masas. No podía comprender que gozaran de la Libertad sin entenderla, ni apreciarla. Esta yaga Social heredada del Feudalismo Hispánico, trato de subsanarla en las medidas de sus fuerzas y de sus alcances. Por ello se ajustan a tan reivindicativa noción en el discurso ante el Congreso de Angostura al advertir: “ La educación Popular debe ser el cuidado primogénito del amor paternal del Congreso. Moral y Luces son los polos de una República; Moral y Luces son nuestra primera necesidad”.

 

Bolívar fue, objeciones valederas, el creador del Panamericanismo como noción política y realidad Social. Esta idea original la esbozo luego El Presidente Monrroe de Los Estados Unidos, tomada de las instrucciones impartidas a Lino de Clemente, su Agente Diplomático en aquella Nación. La idea de formar una Coalición Democrática de Estado Americano, para repeler la política imperialista de la Santa Alianza que aspiraba ha instaurar en los tronos a los Monarcas Depuestos por Napoleon y devolverle sus imperios coloniales mediante la acción armada, lo impulso a proclamar esta cohesión Continental. La solidaridad Americana era para El, una Doctrina política. Su Panamericanismo integral se resume en aquella frase: “ Para nosotros la Patria es América “.

 

La Moral administrativa y Rectitud en el Gobierno, como recursos defensivos de la comunidad conformaron su Etica y Procedimientos en la Administración. Bolívar  fue integro en el manejo de los caudales Públicos e intransigente en todo lo relacionado con los delitos e ilícitos contra la Administración Oficial. Su diamantina honradez, su desprendimiento por el dinero, la excesiva generosidad y la pulcritud en todo sentido, fueron proverbiales. Sabia que la Sociedad confiaba al Gobierno el presupuesto para la Administración y que debía invertirlo justa y honestamente. Por ello es explicable su celo por el manejo del erario Publico dentro de una urna de cristal. Sobre este asunto es bastante explícito al contarle a Fernando Peñalber, en carta del 24 de Mayo de 1.821.  Para el Gobierno nada será mas útil, ni más satisfactorio, que corregir los abusos de la Administración, porque nada desea tanto El Gobierno, como verse apoyado por los Legisladores para rectificar los Negocios. Que acusen a cuantos cometan faltas y todos se corregirán. Yo, El primero”.

 

Bolívar fue el vidente del futuro Social de América Latina. No escapo a su agudo análisis, El Panorama de la Lucha de clases, La explotación del hombre por el hombre y la servidumbre del trabajo. La clarividencia de sus penetrantes observaciones es palpitante y actual. Sin ser un estudioso de la Sociología, fue un Sociólogo Practico. Su intuición avizoraba la futura formación de los Estados, con sus fallas y virtudes. Para cada uno de estos Pueblos, tuvo, en su oportunidad el Vaticinio de su futuro. Y, lo que es admirable propuso las soluciones en su mejor documento Político, La Carta de Jamaica.

 

Ante la realidad histórica de los hechos ocurridos en el pasado no muy lejano y ante el reto del advenimiento de un nuevo siglo, es un imperativo impostergable que la Sociedades Bolivarianas tanto Nacionales e Internacionales con verdadero amor Patriótico recojan con celos sin igual estos legados del Pensamiento del Libertador Simón Bolívar, para contribuir en el porvenir de estos Pueblos ansiosos de un seguro bienestar y progreso permanente.

 

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SANTA MARTA,  28 DE OCTUBRE DE 1999