SAQUEAN NUESTRO PATRIMONIO ARQUEOLOGICO Y PALEONTOLOGICO

POR : RAMON PALACIO BETTER

Innumerables piezas arqueológicas que hacen parte de  nuestro gran Patrimonio Histórico y de gran valor cultural, de incomparable importancia y que pertenecieron a distintos grupos culturales asentados en nuestros suelos y que habitaron por muchos años la Sierra Nevada de Santa Marta y las Provincias del Magdalena, desaparecen continuamente y esta destruyendo irresponsablemente nuestra historia.

Nuestro Patrimonio Arqueológico y Paleontológico ha recibido enormes lesiones, por estos continuos y descarados saqueos, profanaciones y robos que se hacen todos los días frente a los ojos de nuestros pobladores y ante las autoridades responsables de  protección y contra la destrucción de estos sitios arqueológicos únicos.

Muchos objetos precolombinos han sido robados y han salido ilegítimamente al interior del país y al extranjero, limitando con ello el conocimiento histórico de las múltiples y diversas manifestaciones de los pueblos y especialmente de nuestros habitantes del pasado.

El cuidado y la preservación de todos estos yacimientos paleontológicos nunca ha sido una tarea tomada con la debida seriedad y responsabilidad por parte de nuestras autoridades civiles y militares que hacen parte del Estado. Esto, ha posibilitado la desaparición yo perdida de innumerables rastros que han dejado las especies ya extintas.

Es también sabido que existen leyes que establecen que tanto las ruinas, como los yacimientos arqueológicos y paleontológicos de interés científico son propiedad de la Nación, sin embargo, lo cierto es que la protección y cuidado nunca ha sido del todo efectiva. Siempre ha existido la indiferencia y la falta de atención, voluntad, abandono y complicidad en la perdida de estos importantes objetos de interés para nuestras comunidades nacionales y especialmente locales.

Actuamos perfectamente a espaldas del real crecimiento e importancia de las colecciones locales de piezas de arte precolombino, que se desarrollan junto con un mercado donde frecuentemente se comercializan objetos de este tipo y de gran valor. El Estado Colombiano es quien debe adquirir las colecciones particulares de tan importantes piezas antiguas.

La falta de compromiso del Estado en estos asuntos es evidente, que la defino como una extensa inacción estatal la que se registra por en estos asuntos, especialmente la falta de interés. Existen mucho coleccionistas privados o tenedores de muchos objetos arqueológicos, que en determinado momento podrían contribuir a que no se sigan desapareciendo y destruyendo irresponsablemente estos indiscutibles patrimonios que siempre han armonizado nuestras incomparables riquezas naturales.

Por lo tanto es necesario e imprescindible que el Estado ejerza una voluntad clara y firme para la protección de nuestro Patrimonio Arqueológico y Paleontológico del Magdalena, para que reunidos con los particulares que tienen estos objetos, podamos concertar en parte con quienes de buena fe cuenten o tienen en sus manos parte de estos valiosos objetos del pasado que son una verdadera fortaleza para identificarnos cada vez mas, en nuestra historia.

La recuperación de todas estas joyas y obras perdidas y el cuidado de los importantes yacimientos con que contamos en las diferentes regiones del Magdalena, es tarea de todos, pero primordialmente del Estado que debe salvaguardar nuestra historia arqueológica y paleontológica, pertenecientes a nuestros antepasados.

Se debe evitar que continúen las destrucciones, los saqueos, robos y las incontables situaciones vandálicas ocurridas por estas ilegales negociaciones realizadas a espaldas de la Nación, que permite con esto, la desaparición de nuestras principales herramientas de un valioso Patrimonio, que no respetamos y al cual no le hemos dado, ni reconocido, la importancia cultural  que requiere, ni hemos honrado su conservación.

Es muy preocupante que todos estos objetos arqueológicos y paleontológicos se encuentren dispersos por todas partes y no se encuentren de verdad en los sitios que deben estar y a las cuales pertenecen. Es causa de mucha admiración, las injustas circunstancias que han ocasionado la perdida y desaparición de tan importantes objetos. Son las verdaderas riquezas con que contamos y nada nos ha importado.

Es igual o quizás mucho mas grave que sustraerle la campana a la Basílica de la Catedral, o robarse la Estatua Pedestre de Don Rodrigo de Bastidas, o la Ecuestre de Simón Bolívar ubicada en la Plaza Bolívar, en fin son unas acciones que deben importarnos siempre, porque así, no le demos el reconocimiento social e histórico que se merece, estamos pecando ante el mundo por la falta de interés que demostramos continuamente en estos importantes temas. Ojalá logremos tomar consciencia e iniciar una pedagógica acción de conservación y protección de estos innegables tesoros del Magdalena que pertenecen al escaso patrimonio con que contamos, pero de un valor fundamental, de una incomparable riqueza, que caracteriza nuestra cultura.

OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO
SANTA MARTA, 6 DE DICIEMBRE DEL AÑO 2000.