PERSPECTIVAS DEL TRANSPORTE EN FERROCARRIL

POR : RAMON PALACIO BETTER

 

El ferrocarril desde el comienzo de la era industrial siempre ha sido una de las herramientas fundamentales e indispensables para facilitar la expansión de las economías y la ocupación de los territorios por donde circula. En nuestro país particularmente el ferrocarril ha tenido desde su inicio y recorrido por nuestras provincias colombianas, un diseño con fuertes distorsiones y cambios, porque fortaleció los esquemas productivos agroexportadores que convergían al puerto de santa marta especialmente. Las regiones localizadas transversalmente a los trazados de las líneas nacionales de los ferrocarriles se vincularon desde los comienzos, de manera que los vínculos eran importantes, por lo menos desde Santa Marta hasta la capital de Colombia.

 

A pesar de quedar tramos aislados, como el Valle, los pueblos del eje cafetero y el Llano, la importancia de los ferrocarriles siempre nos demostró progreso y desarrollo a unos costos incomparables por sus indudables bajos costos. Por otra parte, cantidades de lugares del interior de nuestro país, para los cuales el ferrocarril ha sido vital para su progreso y evolución, han comenzado a sufrir el aislamiento y el avance en sus perspectivas de desarrollo, pues han quedado aislados totalmente de esta formidable vía que conduce al progreso de los pueblos, es mas, hay pueblos que están desapareciendo de los costados de la vía por estas razones.

 

Estos nos esta sucediendo a nosotros y sin embargo en los países mas avanzados del mundo el papel del transporte en ferrocarril se revaloriza todos los días y lejos de achicarse o desaparecer, antes por el contrario las redes o líneas ferroviarias se están extendiendo y mejorando todos los días, por las inmensas perspectivas que ofrece y que nosotros hemos abandonado de manera irresponsable. Las investigaciones tecnológicas y las comprobadas inversiones siempre nos demostraron una reducción en el transporte de carga y de personas por este medio.

 

Es una fuerte competencia al transporte por avión, que cada día se hace mas difícil por los altos e inalcanzables costos en una sociedad abatida impresionantemente por las circunstancias económicas que no tienen planeación, ni control alguno. De manera que las perspectivas y las situaciones en que se encuentran nuestros ferrocarriles deben contemplarse en las políticas nacionales de transporte y en los proyectos de crecimiento a mediano y largo plazo. El ferrocarril ha sufrido un progresivo e injustificable deterioro y menoscabo, por las malas administraciones llevadas a cabos desde Bogotá. La falta de inversiones en la vía, agudizo los problemas de este importante transporte.

 

Se han clausurado irresponsablemente vías, se han demolido importantes estaciones como la de Santa Marta y poco nos ha importado, mientras en otras partes del mundo quien sabe hasta donde se hubieran podido conservar y mantener por su especial importancia y por sus indiscutibles y positivos efectos a los que conduce. Fuertes y contundentes razones para quedarnos perplejos por la franca indiferencia que siempre demostramos en estos transcendentales temas; reuniones por aquí, reuniones por allá y nunca logramos concretar ni definir una líneas de conducta que nos ofrezcan mejores posibilidades de crecimiento y desarrollo, o por lo menos que nos respeten lo que tenemos, que tanto trabajo nos ha costado tener.

 

Lo mas probable es que mañana se privaticen los ferrocarriles y entonces estaremos llevados del bulto por los altos costos que nos ofrecerá el transporte en ferrocarril, cuando en realidad pudimos tenerlo y conservarlo a precios muy conveniente para quienes alcanzaron a utilizarlo con fines comerciales o turísticos. El arribo de un tren turístico a Santa Marta, hacia parte de nuestra idiosincrasia, siempre fue un aporte a la recuperación de nuestro patrimonio histórico y un verdadero y comprobado estimulo a las actividades turísticas que siempre ha ofrecido Santa Marta. Hoy es un vago recuerdo sin importancia, por cierto injustificado, por las inmensas bondades que siempre nos ofreció el transporte por ferrocarril.

 

El transporte de personas y mercadería por estas vías férreas nacionales  nos ha demostrado que nos integra de maneras culturales y económicas: también nos ha manifestado que es una de las evidentes rutas que conducen al desarrollo de nuestros pueblos.

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SANTA MARTA, 11 DE FEBRERO DEL AÑO 2000