LA LECTURA FUENTE DE REFLEXION

POR: RAMON PALACIO BETTER 

La lectura hoy se encuentra relegada por la creciente ola de imágenes y de representación visual, que a diario observamos, el impacto de la televisión y la tecnología digital, es una tendencia que desplaza a la lectura de manera fundamental porque son unos medios técnicos de reproducción, que al final facilitan de manera breve y objetiva el mensaje interesado. 

La mayoría de la población no practica él habito de la lectura, paulatinamente ha decrecido el interés por los libros y por la lectura, permitiendo que se reduzcan los umbrales de la comprensión, de la critica y de la autoreflexion de las personas. La practica de la lectura debe ser una fuente de reflexión constante, de proyectada imaginación, de audaz critica y de indescifrables aventuras.  

La lectura parece una actividad cultural cada vez menos cultivada. Que conveniente seria recibir del gobierno, especiales iniciativas que pudieran convertirse en un Plan Regional de lectura, con indudables tendencias a una mayor utilización de las bibliotecas en las escuelas de la ciudad y de nuestros pueblos en el Magdalena. Creando mas bibliotecas, estaríamos fomentando la lectura como fuente de reflexión. 

En los países desarrollados los estudiantes leen varios libros a lo largo del año escolar. Me pregunto ¿Cuántos libros leerán nuestros estudiantes? ¿Si estarán leyendo los suficientes libros? La industria de la cultura empieza allí, leyendo cuantas veces se pueda. La inteligencia se alimenta mediante el suministro constante del conocimiento, que es un espacio o lugar donde solo se llega mediante él habito y las practicas de la lectura. 

En nuestras escuelas y colegios ha ido decreciendo cada vez mas él habito de la lectura. Nos manejamos en este sentido cultural, como en los países más pobres del mundo y en donde los libros son objetos caros y la lectura suele verse como poco útil, para la sociedad. Es indudable el vertiginoso descenso cultural en este sentido, en los alumnos y estudiantes ha ido decreciendo él habito de la lectura, en las escuelas y colegios, cada día son menos los libros utilizados por los alumnos. 

Los estudiantes y profesores parecen poco interesados en la lectura, quizás suponen que la lectura no los llevara de inmediato a lograr obtener algún progreso social. En nuestras actividades diarias, no incluimos tiempo para leer lo suficientemente, quizás porque no lo aprovechamos como un buen medio de entretenimiento. 

No se porque razones nuestra literatura no despierta interés alguno en un amplio margen de la población. La industria del libro no nos interesa en absoluto y cada día es menor el interés por la lectura, nos adaptamos al gusto propio, demostrando un marcado deterioro cultural y social. 

Los libros y la lectura por lo que observamos hoy, corren el riesgo de convertirse en una practica marginal de segundo plano o subalterna, para muchos jóvenes y ciudadanos que integran nuestra sociedad. Los jóvenes y adultos que no leen, están corriendo los riegos indiscutibles, de no ser alfabetizados por los graves obstáculos que presentan a la hora de enfrentarse  con las exigencias de la reflexión al saber resolver los problemas, de proyectar su imaginación, de saber comprender. 

Y hasta de argumentar y de representar discursivamente algo. Desde luego, pienso, que la carencia del habito regular de la lectura empobrece nuestro lenguaje, como también limita los recursos expresivos que requerimos a diario y generalmente debilita el entusiasmo que debemos imponer, para entender la naturaleza de las cosas, para participar de la vida social y hasta por explorar, que es lo que uno quiere y puede llegar a ser. 

Andar por los caminos de la vida sin libros, es muy difícil, hasta para hallar preguntas y esbozar las respuestas; Sin los libros, sin la lectura parece ser improbable imaginar cosas, alternativas, objetivos y cambios; Es andar desnudos, como verdaderos e inconfundibles mamíferos primates; Sin la lectura desaparecen en nosotros todo un infinito de mundos posibles, que nos ofrece la lectura. 

De manera que las practicas de la lectura son una fuente de reflexión, de imaginación, de critica y de aventura, por lo tanto debemos activar y cultivar estos hábitos. En la medida que nuestros jóvenes y ciudadanos, nos inclinemos mucho mas a la lectura, estoy convencido que ingresaremos de inmediato a los verdaderos canales de respeto y justicia de nuestros valores culturales.  

Para lograr ponernos en perfecta sintonía con el mundo cultural moderno, debemos propiciar, obligatoriamente, él habito de la lectura. Si promovemos en nuestros pueblos la lectura, estamos enriqueciendo nuestra imaginación y aristocratizando nuestras áreas culturales. Indispensables herramientas, del hombre contemporizado. 

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SANTA MARTA, 3 DE JULIO DEL AÑO 2000.