LA CUARTA VIA  PERO DE LOS SENTIMIENTOS

POR : RAMON PALACIO BETTER

 

Desde la formulación de la Tercera Vía proceso iniciado hace dos décadas y fruto de una revolución técnica, con especiales fundamentos conservadores, se han logrado durante todos estos años innumerables éxitos, muy notables por cierto, entre las economías de las naciones industrializadas mas poderosas del mundo al instaurar un nuevo sistema tecnológico de acumulación capitalista.

 

Sin embargo, este sistema genero un vasto océano de desplazados, con una masa enorme de desocupados que en solo Europa llego a mas de 30 millones de personas, y el costo adicional de la cuasi destrucción del antiguo concepto de Estado-Nacion. Para nadie es extraño que esta vía logro prioridad en el mercado antes de todo y flexibilizo el empleo y muy a pesar de esto, no resolvió nunca la crisis de las poblaciones mas necesitadas y que en Colombia por ejemplo, viven en la pobreza absoluta.

 

Hasta hoy, los intentos que se hacen para cambiar el modelo social y económico del momento que vive el pueblo colombiano, parecieran ser también una parte del realismo mágico existente, frente al desbalance que han producido las inequitativas distribuciones de la riqueza, y que son una verdadera bomba de tiempo. En realidad hay muchas razones y fundamentos cuyas evidencias se pueden medir con números en cualquier momento y para explicar estas diversas situaciones.

 

Por lo que nos corresponde a nosotros, debemos anunciar la formulación de una nueva vía, la cuarta, destinada no tanto como la celebre y muy discutida tercera vía anterior que siempre pretendió encontrar un camino intermedio entre el socialismo y el capitalismo, sino que logre reevalorar una mística nueva de progreso y desarrollo entre los mas necesitados, que son la mayoría de los Colombianos, es una verdad verdadera.

 

Particularmente creo, que el esfuerzo del gobierno nacional debe iniciarse en estas direcciones intentando reconstruir el discurso que le permitió llegar al poder y sin abandonar lo central y tal vez lo mas importante, la increíble y absurda realidad de las economías de mercado que evidenciamos en el país actualmente. El desbalance económico entre la población es impresionante e inusitado y ha producido una inequitativa distribución de nuestros desarrollos y de nuestros planes. La falta de empleo y de claras fuentes de trabajo, generadoras de bienestar en la comunidad también han sido desplazadas, no es lo importante hoy en día, pareciera ser que nos estamos acomodando a unos modelos modernistas si ser aun modernos.

 

Este fenómeno que se ha centralizado en amplias regiones de nuestro país, nos ha permitido observar que estamos abatidos todos por innumerables problemas económicos y financieros que siempre postergamos y que sin lugar a dudas, conllevan a empobrecernos cada día mucho mas, de maneras injustificadas. La oscuridad de nuestro futuro esta frente a todos nosotros, por lo tanto debemos encender unidos unas innegables luces de apoyo que nos permitan avizorar unas salidas definitivas ante la crisis que atravesamos en nuestras regiones y en este país que no podrá progresar jamas ni nunca, sin unas inversiones sociales que satisfagan a nuestras comunidades mas desprotegidas e insatisfechas.

 

Las Organizaciones Internacionales del Trabajo, hoy en día han agregado mas elementos a estas estadísticas que desafían al mundo en este nuevo siglo que comienza. Los cambios prometidos por el gobierno nacional, están agravados por la economía de mercados que no ha podido despegar y que se ha convertido en una verdadera pared contra la que topan y se han venido estrellando hasta los mas connotados economistas y financistas de nuestro país, que no han encontrado en tanto tiempo, consecuentes salidas ha tan desesperante crisis.

 

Debemos resucitar entre nosotros una conveniente clave una Cuarta vía, pero de los sentimientos, tal vez, pero con una mística mucho mas seria y sana que la que siempre hemos aceptado y de la cual no hemos obtenido nunca buenas soluciones, ni tampoco resultados satisfactorios, particularmente entre los jóvenes de hoy, que no tienen muy claro el horizonte hacia donde vamos y mucho menos hacia donde pretendemos llegar.

OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOSANTA MARTA, 7 DE FEBRERO DEL AÑO 2001