IRREALIDADES DE LO COTIDIANO

POR. RAMON PALACIO BETTER

La grandeza de un pueblo ciertamente que esta, directamente relacionada con la credibilidad de su gente, tal como es; sin embargo, en determinados sectores de nuestra sociedad colombiana bien vale la pena pensar, que algo esta funcionando mal, especialmente en ciertos ciudadanos y ciudadanas de la sociedad, que en mi concepto particular, quizás también el de muchos, les falta a estos individuos aun mucha calidad, condición e índole, también y madures, formación, desarrollo y sensatez de lo que es creíble y real en sus vidas, lo verdadero, lo cierto, lo exacto la verdad.

En algunas ciudades de nuestro país, pareciera que estas situaciones evidenciaran el inicio o la costumbre de una gran crisis general de insoportables fingimientos, que se ha establecido en el interior de nuestras sociedades. Existen muchos ciudadanos ficticios, falsos de grandes apariencias y simulaciones que poco les importan las mentiras y engaños que llevan a cabo, con tal de no permitir que la gente, que los demás con quien anda, se enteren de los pormenores o detalles de su agravada situación económica. No tienen un peso y se las tiran de millonarios. En el Caribe colombiano, siempre se les ha llamado, " Pantallero, Creído, Hazañoso,".

Verdaderamente hoy en día abundan en nuestros medios estos individuos protagonistas de una cultura de la simulación, el fingimiento, la comedia y la hipocresía. Hombres y mujeres, les da pena decir la verdad; que no tienen dinero, que nunca lo han tenido y por eso mienten. Viven preocupados, pensando lo que pensaran los demás al saber que no cuenta con dinero alguno, seguramente dejaran de andar con ellos o los "zafaran", quienes verdaderamente si cuentan con las disponibilidades económicas suficientes, para andar en Yate de lujo, pagar dos clubes, contar con apartamentos en el Rodadero, Bello Horizonte, Cartagena y Bogotá, a lo mejor también en Miami o España.

Se inventan unas historias tristes, como que se van de vacaciones tan lejos, a Norteamérica, Europa, Asia, a donde evidentemente es imposible constatar su presencia; cuando en realidad están escondidos en la finca o en su casa. Viven en un falso mundo, que requiere hoy ser analizado con mucho detenimiento, por quienes piensan, que estas actuaciones requieren de psicólogos voluntarios, para que pudieran atender a estos sujetos colectivamente, en realidad son muchas las personas que viven estas irrealidades de lo cotidiano.

En los EEUU, existe una asociación "Help Me", que actualmente ha considerado a los ciudadanos que practican estas aparentes y engañosas maneras de vivir, demostrando, lo que no tienen, ni han tenido nunca; como un elenco de personas cuyo comportamiento social y personal, sufre de trastornos colectivos en su natural espíritu.

Llegan hasta encerrarse en sus casas, a propósito, con tal de que la gente no sepa o no sé de cuenta, que no puede salir a ninguna parte, porque no cuenta con dinero suficiente. Mienten, diciendo que se van, para el Japón, EEUU, Italia, Francia y quien sabe cuantos lugares mas, cuando en realidad están en su casa, tal ves escondidos para que no se den cuenta que estaban aquí, que no han viajado a ninguna parte.

Es verdaderamente penoso, muy lamentable, no reconocer lo mal que podemos estar en determinados momentos, especialmente cuando nuestras finanzas han decaído o desmejorado, por cualquier circunstancia. Por el contrario debemos sentirnos orgullosos, de lo que tenemos y con lo que podemos contar. La vida es así, real, a la vista de todos, el cielo, las maravillas han sido siempre lo sobrenatural, lo imposible de alcanzar, como igualmente en la tierra siempre hemos estado por encima de ella, solo hasta el día de nuestra muerte que la tendremos por todos los lados, junto a nosotros. Sin embargo, hoy también, incinerar o cremar, es natural, quizás es más costoso, pero nos evita tanta tierra por todas partes.

Mentir, fingir, simular, pantallar como hipócritas, es un grotesco espectáculo de disfraces que los engañados ciudadanos como pretexto adoban con buena dosis de imaginación y creatividad. Algunos, cuando ya anunciaron que se van a Roma a recibir la bendición del papa, desconectan los celulares, los teléfonos de la casa, de la oficina, y activan el contestador, "En estos momentos no nos encontramos en casa deja tu mensaje y numero telefónico...........estamos en Roma en estas vacaciones Chiaao..........final del tono" .

Y empieza la farsa, de los que se van para Roma o a cualquier playa del mundo, se empiezan a broncear, con nuestro cálido sol, en su respectiva finca o en el patio de la casa. Compran hasta postales, para tenerlas a su regreso y poder repartirlas a sus amigos. Envían E-mail con fotos del Vaticano o de la Torre Eeiffel, o junto a la momia Nerfertiti, descubierta recientemente por la Egiptóloga británica, Joan Fletcher, fingiendo una ves mas sus realidades cotidianas.