ENCAUZAR UN MEJOR DESTINO POLITICO

La mayoría de los colombianos considera que se deben revitalizar los ancestros partidarios existentes en nuestra democracia, hoy ciertamente signado por enormes grietas y fracturas que no se soldan fácilmente de un día para otro. Por el contrario, necesita de un contrapeso mas útil y constituido por los ciudadanos partidarios tradicionales, Liberales o Conservadores, pero nunca para reemplazarlos por los nuevos movimientos sin ninguna tradición y de acciones aun desconocidas. Ni tienen experiencia alguna, ni mucho menos resultados positivos o satisfactorios a la vista de todos los colombianos.

Nuestro antiguo Sistema democrático, en realidad debe ser de mucho mas atención por parte de los Partidos Tradicionales, quienes por las incuestionables responsabilidades de antaño, deben estar interesados en mantener nuevamente vivos y activos a los Partidos Tradicionales y a sus miembros. El compromiso histórico a sí lo exige y es irremplazable para ambas colectividades. Por ello hay que unificar con prontitud la preocupante diáspora existente entre sus propios miembros, Liberales y Conservadores.

Una estrategia para ello es promover desde ahora, un Acuerdo cardinal de Unión Cívica Nacional Partidaria, en cada una de las colectividades independientemente, de manera que pudieran a su interior establecerse consideraciones y puntos estratégicos que interesen a sus asociados y despierten un inusitado interés por revitalizar o recomponer este enorme compromiso con la historia y con el mañana, aun pendiente por resolver.

Iniciativas que exijan que los Dirigentes sean nuevos, sin máculas o manchas de ningún orden en su vida personal o política, porque es indudable que la corrupción es indigna, pero es mucho más ruin o ultrajante, cuando se comete salvajemente por un Dirigente en nombre de uno u otro Partido, Liberal o Conservador. Que todos unidos en concordia y alternancia fomenten e impulsen las nuevas estrategias partidistas para que incorporen modelos más eficaces y breves, de crecimiento, mas empleo y bienestar para sus adeptos y partidarios, como igualmente para la sociedad colombiana.

Que sus criterios sean cien por cien, democráticos, de bienestar general y dirigidos a todas las regiones, provincias y zonas más desfavorables, con decisiones autónomas y dispersas, porque la verdadera democracia en los comienzo de este nuevo milenio, implica acudir y apresurar mas la descentralización administrativa, financiera y técnica.

Pero de verdad, verdad, no con palabras ni con ridículas acciones televisadas, anunciadas y ordenadas desde el interior del país. Para fortalecer nuestro Sistema democrático necesitamos unirnos cívicamente cada uno de los Partidos Tradicionales, sin perder nuestras individualidades entre unos y otros, en plena libertad, una estrategia de Estrategia de Unión Cívica Nacional Partidaria, estamos seguros constituiría el mejor ejemplo de unidad y concertación nacional democrática, ante el mundo.

Repatriar a sus deberes a los Partidos Tradicionales, es obligación de todos, devolverlos con interés a nuestra patria, con las abrumadoras mayorías de siempre, estamos seguros que se promueve de inmediato el fortalecimiento de nuestro Sistema Democrático. Nuestros Partidos Tradicionales requieren hoy mas que ayer, de un liderazgo de nuevo tipo, no para realizar homenajes, ni efemérides por el gran pasado glorioso y remoto con el que cuentan, sino para lograr retomar las riendas sueltas y para organizar, encauzar un mejor destino de nuestro futuro más cercano y más esperanzador.