DEMOCRACIA INTEGRADA, CAMBIO DE POLITICA

En Colombia desde la elección del presidente de la República Doctor Alvaro Uribe Velez, se abrió una nueva etapa, el respeto a las instituciones, a la Constitución Nacional, a los procesos democráticos y fundamentalmente a la autonomía de las decisiones administrativas y políticas en los departamentos y provincias.

Sin embargo, en los últimos meses estamos asistiendo a unas extrañas practicas de obstaculizacion en definiciones que son trascendentales para el desarrollo del país; métodos y practicas que nos demuestran muy claramente, que no existe por parte del gobierno un estilo de dominación que históricamente amparaban otros gobernantes mediante beneficios y privilegios que otorgaba el gobierno central para garantizar adhesiones incondicionales de gobiernos y de legisladores ante las decisiones del presidente.

 

Aun cuando esas decisiones de entonces no coincidían con el pensamiento del pueblo colombiano, hoy en verdad si apruebo como una verdad insoslayable, que esta nueva etapa emprendida por el presidente Uribe Velez, esta produciendo un cambio, especialmente en las actitudes de gobierno, ante esas viejas practicas de entrega de privilegios estatales para unos cuantos y que el pueblo no estaba de acuerdo a estos particulares beneficios otorgados por los gobiernos precedentes.

 

Hoy la diferencia es notoria y sustancial, pues no se están repitiendo las viejas formulas que privilegiaron siempre a exclusivos sectores politico-partidarios en distintas regiones del país y que reflejaban la predilección por una clara búsqueda de consensos antes que la profundización de los disensos o desacuerdos.

En mi concepto, creo que los colombianos estamos ávidos de tener un presidente identificado con la equidad frente a los problemas existentes en nuestras regiones y provincias, con una grandeza muy clara en sus objetivos patrióticos. Además, la inteligencia para defender los intereses nacionales en este complejo mundo globalizado, es indudable, como también la voluntad política demostrada en los Consejos comunales o regionales, para gobernar a los colombianos sin excepción con la participación de todos.

 

Uribe Velez, ha recompuesto de arrancada la conducta plasmada en el pueblo desde su campaña; ha dejado plasmada con sus consejos regionales por todo el país, una democracia integrada, porque participamos todos; y dejando atrás, pero muy atrás o distante las improntas corruptas, que exaltaron las lealtades de los mafiosos y un peligroso juego de los intereses personales, por los del bien común o general.

 

Se nos esta demostrando que se acabaron las prebendas personales durante su gobierno y realizadas descaradamente por anteriores presidentes o gobernantes, en un incondicional sistema corrupto instalado en el país desde tiempo atrás. Sin embargo, aun existen muchos oportunistas, dirigentes y gobernantes, que hoy, han salido corriendo rápidamente ha incluirse, desde ya, en este nuevo poder y traicionando el anterior de plenas y viejas practicas de corrupción.

 

La lealtad, evidentemente es uno de los valores que podemos dejar entre paréntesis en un proyecto de cambio. Cuando existe la deslealtad, se padece de aislamiento y de las presiones del aparato estatal y partidario. Por ello, creo, que ha llegado la hora de jerarquizar la política, con nuevas ideas y nuevos métodos. Estamos frente a una oportunidad inmejorable de reactivar, unas sanas competencias, y recuperar la confianza de la gente, del pueblo. Recuperar la fe y la voluntad de cada uno de quienes militan en uno u otro partido. El presidente Uribe, esta demostrando que no se necesitan intercambio de favores, ni injerencias, ni condicionamientos, para construir una política mas saludable y justa desde los distintos lugares de Colombia.