CONFIAMOS Y QUEREMOS LA PAZ

POR : RAMON PALACIO BETTER

 

La paz no consiste solo en la cesación de la lucha armada, la paz solo la lograremos principalmente con el sosiego y calma de los distintos espíritus, no solo de quienes actúan en una u otras hostilidades, debemos aquietarnos todos. Solo de estas maneras podremos asegurar la tranquilidad para el trabajo en las Ciudades y en las áreas rurales y podamos vivir en nuestros hogares serenamente, sin perturbaciones, y caminemos por las calles y vías calmados, reposados, sin preocupaciones; lo esencial y primordial es crear entre todos los Colombianos un ambiente especial de Fe, Confianza y de Amor.

 

Sin embargo, no son por su misma naturaleza labores de rápida ejecución, es necesario ir realizando estos proyectos por etapas, provechosas, convenientes, que seguramente dejaran consolidadas por completo, las necesarias y serias huellas que servirán de base principal en las nuevas tareas o faenas, que se desarrollaran. Todos sabemos que es el Gobierno quien tiene en su poder los elementos y condiciones para el fortalecimiento de la Paz, y también para demostrarnos con sincera claridad los enormes peligros y su gravedad, que aun existen en los caminos que nos conducen a la recuperación total de la normalidad Nacional.

 

En todos estos días estas consignas se reflejan en los rostros de los Ciudadanos, con mucha complacencia, con satisfacción, con gratitud y con sensatas esperanzas en los corazones de todos los que aspiramos que después de semejante invierno que nos ha dejado el pasado, podamos avistar muy pronto en nuestra Patria, la hermosa primavera convertida en símbolo de toda una época por venir de Restauración Nacional. Las relaciones entre los Partidos Políticos no obstante los esfuerzos de unidad Nacional, que no hemos podido lograr aun, se deben reflexionar, con sinceridad y sin engaños, a favor de todos y especialmente para un mejor futuro de nuestros hijos y de nuestra familia.  En estos procesos de Paz iniciados por el actual Gobierno, sé esta hablando muy en serio respecto a la colaboración, en estos planes de Paz, de los inminentes conductores del Conservatismo y del Oficialismo Liberal, aun cuando actualmente no hubiesen llegado a un satisfactorio clima de fraternal entendimiento.

 

La dedicación a favor de los intereses de la Patria, es una manera para enaltecer la obra individual y personal de los partidarios y ubicaría a las Colectividades Políticas como verdaderos ejemplos de la Democracia Colombiana. Para que la paz sea una realidad en todas partes y se logre levantar inconmovible entre los Partidos Políticos,  los Alzados en Armas y entre los Ciudadanos y el Gobierno, no basta solo la voluntad de las gentes sencillas y buenas, sino que es necesario llegar al fondo del problema y reformemos las costumbres, que tradicionalmente y siempre han sido la base de las transformaciones Políticas y Sociales.

 

Y que impere la Ley de Dios y sea obedecida por todos, con la valiosa colaboración de la Iglesia, que ejerce siempre un enorme poder espiritual y extraordinario en las inmensas masas religiosas de Colombia. Seguramente se lograra así, contribuir y llegar con luces y buenos consejos a las distintas almas en conflicto y obtener de inmediato la Justicia para todos, Reina de las virtudes Republicanas.

 

Lograr conseguir la Paz es encontrar las verdaderas garantías del Derecho Ciudadano,  que le permiten a las Autoridades y también a todos los Asociados cumplir a cabalidad los Deberes que nos corresponden en la Sociedad Civil y al Gobierno actual, merecer la confianza de sus Compatriotas, por tan democráticas y justas aspiraciones, al querer ver nuevamente afianzada plenamente la Paz en Colombia.

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SANTA MARTA, 25 DE MAYO DE 1.999