CON UN LIDERAZGO DE NUEVO TIPO

POR: RAMON PALACIO BETTER

Debemos repatriar las acciones y revitalizar con eficiencia las responsabilidades que tenemos con la historia política de los Partidos Tradicionales, Liberal y Conservador; Las variedades en los resultados obtenidos durante la alternancia política para obtener el gobierno y luego la inmensa como extensa experiencia de sus gestas, anales y las reseñas coordinadas de sus hechos, siempre nos ha demostrado que los Partidos Tradicionales aun siguen siendo los esenciales pilares de la democracia colombiana.

La mayoría de los partidarios tradicionales de la política en Colombia se han alejado desprevenidamente de sus convicciones doctrinarias en los últimos tiempos; Unos están exiliados totalmente de los escenarios por razones muy seguramente valederas, como consecuencia de las evidentes manipulaciones y operaciones de intereses especialmente personales de muchos de los dirigentes de uno u otro Partido Tradicional.

Otros, quizás, la gran mayoría han encontrado un buen refugio en otras organizaciones políticas creadas apenas en este principio del siglo XXI, sin experiencia alguna, ni resultado alguno para mostrar a la sociedad colombiana, hasta ahora. Igualmente la misión ideológica y moral de los Partidos Tradicionales, hoy en día, no son actualmente lo suficientemente claras, ni precisas a pesar de sus crónicas para seguramente permitir más adeptos que podrían en determinado momento, si nos proponemos todos, restablecer los poderes que siempre tuvieron en antaño.

Muchos Partidistas también se han alejado producto de las incontables desilusiones y engaños que encausaron a la Nación en peligrosos, oscuros laberintos de insolidaridad, desgracia y opugnacion. Finalmente no aguantaron más y se fueron. Hace mas de un siglo (1890) un abogado y político argentino, quien encamina una revolución que descabezo al prestigioso Celman Juárez, en ese entonces dijo: "Los grandes pueblos necesitan grandes partidos políticos". Como anillo al dedo, resultan estas oportunas expresiones para los trascendentales momentos que vive nuestra Nación. Los Partidos Liberal y Conservador, sin lugar a dudas, son grandes Partidos con mucha historia por delante y especialmente desde atrás.

Ambos tienen un mínimo común denominador; pero también tienen un gran numerador en el que se suman y agregan sectores con pensamientos de diverso orden, que siempre valoraron nuestros escenarios democráticos constitucionales. Hoy, sin embargo, se han quedado atrás muy rezagados y dejándonos unas grandes marcas de responsabilidades como resultado de los procesos doctrinarios adelantados durante sus historias y de un mejor pasado.

La diáspora existente y que palpamos a diario en los Partidos Tradicionales es innegable, esta a la vista de todos. Los actuales sistemas imperantes muestran a los Partidos Liberal y Conservador, sin alas, no se ven aleteando con el poder del pueblo, como tiempos atrás en ninguna parte de la Nación. Mientras que las nuevas uniones y concentración de esfuerzos presumen sistemas estables en sus doctrinas, aparentando hoy poseer mejores alas de vuelo nacional y que no se ascinden.

El Partido Liberal en los últimos tiempos de sus gobiernos nacionales ha estado signado por muchas fracturas que aun no se han podido soldar, ni reparar. Por el contrario los Conservadores han quedado solo con las viejas marcas y aun sufre las divisiones recurrentes, sin embargo, aun conserva un sentimiento de pertenencia, pero a pesar de esto, no ha facilitado la reunificación nacional, creo por estas razones, cada vez son menos.

OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO