CON LA MIRADA EN EL HORIZONTE EL GOBIERNO DEPARTAMENTAL PULE SUS IDEAS 

POR : RAMON PALACIO BETTER

En nuestro mundo publico se advierte en el Departamento del Magdalena una renovación del pensamiento administrativo y financiero que por décadas creo incertidumbre y temor debido al momento económico utilizado por los gobiernos de turno, especialmente en el manejo de los dineros públicos y frente a sus capacidades financieras y rentisticas. En tal sentido el Ministerio de Hacienda y Crédito Publico ha diseñado ya sus propias evaluaciones conjuntamente con el Departamento y frente a la gravedad del problema económico.

Nunca antes se utilizaron iniciativas que buscaran reparar de una vez por todas los desequilibrios económicos y financieros que han producido las diferentes recetas, expedidas en cada turno por los gobernantes. Es indudable que por estas situaciones de incertidumbre, el equipo económico y administrativo actual, se encamine hacia un nuevo ajuste sin discusión alguna. La deuda actual asciende a 103 mil millones, cifras en dinero que se le deben cancelar a distintos acreedores que reclaman con justicia el pago de sus dineros.

De manera que los drásticos recortes presupuestales en los gastos de funcionamiento y en la planta central son inminentes y se llevaran a cabo mediante un maxidecreto de necesidad y urgencia. Por lo visto el paquete necesita y requiere de cobertura nacional en materia económica y financiera, estas medidas de no tener el aval por parte del Ministerio de Hacienda, nos pueden asegurar graves síntomas de inmediata insolvencia y de consecuencias muy graves de no consolidarse de inmediato la intervención económica y el ajuste fiscal.

El problema es serio, muy serio. Y por ello el Gobierno actual, no esta dispuesto ha hacerse el de la vista gorda, como si lo han hecho otros, desde tiempos atrás. Es una obligación de ley y se debe cumplir aun cuando sean sin anestesia, puesto que se debe cumplir con los acuerdos de pago que se suscribirán y firmaran en los próximos días. Los enormes riesgos que se corren en materia de inversiones y funcionamiento son aun interrogante de mucha preocupación.

Los recortes económicos para lograr el ajuste fiscal requerido, son los principales problemas que están sobre la mesa del primer mandatario regional. Es innegable que es un frente complicado y no se quiere en el futuro, mas temblores económicos en el departamento y cuyos epicentros siempre han estado en el mundo de los negocios y desde el Palacio Tayrona. En días atrás pudimos constatar la masiva asistencia de acreedores, convocados por el Gobierno Departamental, para votar a favor o en contra de los acuerdos de pagos diseñados y establecidos conjuntamente con el Ministerio de Hacienda y del Gobierno Departamental.

Estoy convencido que estos innegables esfuerzos no quedaran en la nada. Si bien es cierto que las medidas producen una clara resistencia por los ajustes, también es muy cierto que el equipo económico que tiene a su cargo la conducción de estos ajustes fiscales, ha participado en estas cruciales tareas mirando siempre al horizonte y pensando en un mejor futuro para el gobierno magdalenense. Que hoy parece insostenible con estas enormes obligaciones económicas nunca antes vistas y como consecuencia de los evidentes desordenes e incumplimientos en el manejo de los dineros públicos.

A todos los que hacen parte de la gran masa de acreedores el gobierno departamental les adeudan desde años atrás, sus dineros provenientes de distintas tareas y obligaciones que suscribió con dichos acreedores y que no les cumplió en su momento con el pago. Pensionados, extrabajadores, contratistas, proveedores, bancos, entidades financieras, en fin una interminable lista de deudores, testigos de excepción de los incumplimientos de pago registrados desde gobiernos anteriores.

El peligro y el riesgo que representa darle las espaldas a estos procesos de reinvención y ajuste fiscal, seria dejarse guiar por la pasión y no por la razón; Sin embargo en las ultimas semanas varias voces pertenecientes a prestantes escenarios de la democracia regional, se alzaron para advertir sobre el peligro que representa para la salud de las instituciones democráticas, estas presiones y ajustes, especialmente sobre el juicio de quienes tienen la responsabilidad de proveerlas durante el proceso de ajuste, con operaciones aritméticas y financieras que deterioran sin razón la condición social y el funcionamiento institucional sin discusión alguna.

De manera que con estas medidas populares o no, es bastante lo que puede hacerse para que la actividad económica del departamento recobre prestigio y atracción, sin que se deteriore la institucionalidad, de modo tal, que podamos observar con la mirada en el horizonte, como el Gobierno Departamental pule sus ideas, inclinadas al buen manejo de los asuntos públicos y puedan las nuevas generaciones en el mañana aprovechar, como ejemplo, estas capacidades de decisión, para la aplicación de necesarios ajustes desde el gobierno u otras instancias de participación social, cada ves que sean requeridas.

OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO
SANTA MARTA, MARZO 19 DEL AÑO 2001.