BIENVENIDO NUEVAMENTE PRESIDENTE

POR: RAMON PALACIO BETTER

Es indudable que el presidente Alvaro Uribe Velez tiene y goza en estos momentos de un poder de convocatoria irresistible, así, lo están constatando los colombianos durante el desarrollo de aproximadamente treinta y tantos Consejos Comunales Regionales que ha venido realizando por todas partes de la geografía nacional. Realiza a diario, tertulias, foros, encuentros, con toda clase de gentes, desde gobernantes, legisladores, políticos, estadistas, dirigentes, ejecutivos, empresarios, historiadores, académicos, intelectuales, poetas, artistas, trabajadores, hasta, promotores de la cultura, estudiantes, mujeres, niños, jerarcas de la iglesia, militares, policías, civiles, lideres comunales, en fin, el presidente nos demuestra que esta entrelazado con el pueblo en general.

Y como ninguno de los presidentes que le han precedido lo habían logrado; porque muy seguramente ha visto o palpado la necesidad como primer mandatario de difundir ante su gente, lo que el Estado y quienes componen su gobierno deben correctamente hacer o realizar durante su periodo presidencial. Estas substanciales referencias y alusiones del presidente Uribe Velez, han originado el establecimiento de una nueva pedagogía social y administrativa para el manejo del Estado, de incalculable conveniencia, quizás progresista, pero evidentemente republicana, democrática y además original, propia de los colombianos responsables en la administración de los asuntos públicos del Estado.

Es un presidente cien por cien al servicio de Colombia entera, anda por aquí, también por allá, por todos los lados y en cualquier parte de nuestro país se evidencia la presencia de su presidente, del ciudadano, del amigo y consejero Alvaro Uribe Velez, en cumplimiento de su mandato de gobierno y exponiendo sin tapujos sus pensamientos, como patriota de puertas abiertas para los hechos más trascendentales que deben cambiar a la Colombia de hoy.

La generosa solidaridad de la comunidad que se palpa a diario y que ha recibido el primer mandatario de los colombianos, permiten definirlo, como un funcionario, correcto, indispensable y útil, especialmente para nuestros tiempos actuales. Es un colombiano perfectamente sintonizado con la época y a los hechos que se viven al interior de nuestro país. Su figura de hombre, trabajador, diligente, la asombrosa e indudable retentiva de su inteligencia nos demuestra ser un hombre talentoso y lucido. La garra o fuerza que viene exhibiendo y probando en sus actuaciones, lo confirman, también lo perfilan como un autentico exponente de esa nueva Colombia pujante, luchadora, dinámica, que busca abrirse camino, la que todos queremos y aspiramos tener. Ese nuevo modelo de patria que persigue incrustarse en un mundo cada vez mas interrelacionado y abierto totalmente.

Sus amplias experiencias se oponen y son contrarias a las ejercidas por los gobiernos precedentes, cuyos protagonistas desde el pasado acartonaron, debilitaron y dañaron a nuestro país de maneras perjudiciales y nefastas; personajes que aun no se han dado cuenta del gran daño que le han ocasionado a la nación, ni admiten todavía lo mucho que se ha venido transformando la sociedad colombiana en estos tiempos de verdaderos cambios originados por el gobierno del presidente Alvaro Uribe Velez.

Aun cuando algunos compatriotas persisten en esas equivocadas practicas y estilos neoliberales del pasado, la verdad es que, ya el pueblo los ha sabido identificar y superar, porque ya la gente no se deja engañar como antes. Por ello, nadie mas indicado que el presidente Alvaro Uribe, para liderar esta enorme batalla que las fuerzas más importantes de la renovación moral y social del país, están librando y llevando a cabo desde distintos medios y regiones del territorio colombiano, especialmente contra las coaliciones de la decadencia y el ocaso, que injustamente además, hoy, no apoyan el referendo en las próximas elecciones del mes de octubre.

Su sólida formación académica, su condición de hombre publico bien informado, especialmente ejecutivo, son quizás, los principales atributos medulares que estructuran y fortalecen su personalidad, recia, transparente, que lo han convertido en un presidente trabajador, incansable, capaz de enfrentar con valor y éxito los retos que se le presentan a toda hora, como primer mandatario de una nación que hoy en día, el pueblo a requerido del concurso de uno de sus mejores hombres, para solucionar todo aquello que debió morir o desaparecer desde hace rato y que aun no ha muerto, ni desaparecido totalmente. Bienvenido nuevamente a esta hidalga y bolivariana ciudad de Santa Marta, Señor Presidente.

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SANTA MARTA, 28 DE SEPTIEMBRE DEL AÑO 2003.