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109 años del Muelle de Puerto Colombia.

From: RIGOBERTO RODRIGUEZ GONZALEZ*.
Date: 22 Jun 2002
Time: 23:53:09
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Patrimonio Histórico Nacional.

El poeta magdalenense Gregorio Castañeda Aragón afirmaba que Puerto Colombia había surgido como una nube del fondo del mar. Tenía razón. La historia de Puerto Colombia es una de las más hermosas y sorprendentes en donde la naturaleza hizo su gran aporte. Solo basta escudriñar las hojas amarillentas de “Barranquilla su pasado y su presente”, obra de los historiadores Vergara, José Ramón y Baena Fernando, para comprobar lo anterior cuando dejaron plasmado lo referente al ferrocarril de Bolívar y Muelle de Puerto Colombia.

De conformidad con la Ley 4 de Mayo de 1865 los señores Ramón B. Linero y Ramón Santodomingo Vila contrataron el 25 de agosto del mismo año con el Gobierno del Estado de Bolívar la construcción del Ferrocarril de Barranquilla a Sabanilla. Estos señores traspasaron en 1869 el contrato a una compañía alemana, representada en esta ciudad por la casa comercial de Hoenigsber, Wessels & Cía. La compañía acometió enseguida la construcción.

La obra se llevó a cabo y se dio al servicio público el día 1o. de Enero de 1871. El 20 de septiembre del mismo año se inauguró la primera estación del ferrocarril en esta ciudad. Su nombre en honor a la memoria del empresario antioqueño Francisco Montoya. Así nació la Estación Montoya.

Con este ferrocarril quedaron de hecho zanjados las dificultades de la comunicación entre el puerto fluvial y el marítimo, como se sabe, hasta entonces solo se hacía por el canal de la Piña. La compañía constructora, por medio de sus agentes, administró la empresa del ferrocarril hasta fines de 1875, época en que la adquirió por compra del Gobierno Nacional, que comenzó a administrarlo el 1o. de Enero de 1876. Por último Francisco Javier Cisneros la adquirió en propiedad. El 5 de abril de 1888 el señor Cisneros constituyó legalmente en Londres una compañía anónima con la razón social de The Barranquilla Railway E. Pier Co., para formar una sola empresa de la del antiguo Ferrocarril de Bolívar y del Muelle de Puerto Colombia, iniciado y construido por el mismo señor Cisneros.

Desde que comenzaron los trabajos del ferrocarril, la compañía constructora se vio en la necesidad de llevarlo hasta un punto que después se denominó Salgar, en honor del Presidente de la República Eustogio Salgar. La Estación de este nombre fue inaugurada el 31 de diciembre de 1870. La bahía sin embargo, carecía de profundidad suficiente y era desabrigada, de modo que fondeados los buques fuera de la rada, el trasbordo de pasajeros y el transporte de la carga tenía que hacerse por medio de remolcadores y lanchones.

En vista de estas dificultades el señor Cisneros celebró con el Gobierno Federal un contrato para levantar planos y prolongar luego la vía férrea hasta el punto que encontrara más aparente para la construcción de un muelle a cuyo costado pudiera atracar los buques. El activo ingeniero cubano, tras detenido estudio formuló el proyecto de llevar la vía férrea hasta Puerto Belillo, de conformidad con el aludido contrato. Los trabajos se iniciaron el 25 de octubre de 1882, mediante una solemne ceremonia oficial.

Desgraciadamente los esfuerzos de Cisneros fueron anulados por la acción, que pudiéramos llamar airada, del mar, que en un día de leva destruyó los trabajos ya adelantados. Puerto Belillo, como estación terminal del ferrocarril y como fondeadero de buques quedo de hecho suprimido de los proyectos del señor Cisneros.

Pero el infatigable empresario no se desalentó; y buscando la salida del ferrocarril a una rada segura encontró un encantamiento natural. Acampó al pie del hermoso cerro de Cupino el cual hace parte de la pequeña Serranía que viene finalmente a morir a la ensenada de Puerto Colombia besando el Mar Caribe. Aquí encontró por fin satisfechos sus propósitos; y el 31 de diciembre de 1888 quedó instalada la estación terminal del ferrocarril, quedando de hecho fundada, con los trabajadores de la empresa, la población de Puerto Colombia. Conocida anteriormente como “Puerto Cupino”.

Cinco años más tarde, el 15 de junio de 1893, se inauguró el gran muelle de Puerto Colombia, el tercero en el mundo en cuanto a su extensión. El South End, 664 pies; South port, 4405 pies, ambos en Inglaterra; Puerto Colombia, 4000 pies; y Huelva, de España, 2444.

A la inauguración fue invitado el señor doctor Rafael Núñez. Presidente titular de la República, quien por quebrantos de salud no pudo asistir.

La inauguración del Muelle de Puerto Colombia fue un acontecimiento nacional: concurrieron destacadas personalidades del país y muchas del exterior. Un periódico de la época relato lo siguiente:

Al llegar al punto donde termina el viaducto y principia el verdadero muelle, la banda de música, por indicación del General Arboleda, rompió a tiempo de echar el pie al muelle, con el popular valse “Sobre las olas”. Un ¡hurra! Inmenso de admiración y de gratitud se escapó de todos los corazones... ante todo, el muelle fue bendecido por Pbro. Doctor Carlos Valiente, quien pronunció enseguida una alocución para explicar la importancia y significación del acto religioso de la bendición. Se celebró la declaratoria oficial de apertura al servicio público, después de lo cual se pronunciaron discursos por el Administrador de la Aduana, por el señor don Vicente Lafaurie, en representación del señor Cisneros, y por los señores Próspero A. Carbonell, Francisco J. Palacio, Clemente Salazar M., Francisco Parias Vargas y Juan A. Gerlein, prefecto de la provincia de Barranquilla.

Al día siguiente se le hizo en Barranquilla al señor Cisneros, ante su residencia de “La Floresta”, una numerosísima manifestación popular de simpatía y de gratitud. En la ciudad se decretaron dos días de fiesta como expresión de júbilo y reconocimiento.

Los empleados constructores del muelle, bajo la dirección del señor Cisneros, fueron J. B. Dougherty, R. Walter, P. J. Mauldin, Clímaco Villa, Charles Meyer, W. Tidy, Luther Whelpley y Joaquín Mazó.

En el momento de la inauguración oficial, vapor Mexican hizo cuatro disparos de cañón. Los primeros trasatlánticos que atracaron al muelle, fueron los vapores ingleses Alvo y Atrato, el alemán Galitzia y el francés Saint Laurent. Puerto Colombia era considerado el más importante balneario del país y un centro turístico atractivo por su muelle y la comodidad de sus grandes hoteles como el “Atlántico” y “Puerto Colombia”. Tenía sitios encantadores como el Luna Park por su ambiente romántico y el Espería famoso por la terraza marina que ofrecía.

Este muelle es un Patrimonio Histórico Nacional. Puerto Colombia fue un puerto marítimo de gran importancia en la Costa Atlántica, por el cual entró mucho progreso y desarrollo a Colombia. El departamento y la nación le deben su restauración. Está sometido al olvido, al abandono total. Es una bella ruina azotada por el viento y el mar. A pesar del deterioro implacable del tiempo el viejo muelle de Puerto Colombia tiene su poesía, su magia es el lugar predilecto para contemplar hermosos atardeceres que parecen ser pinturas románticas por la exhuberancia de la naturaleza y su policromía.

Necesitamos concientizarnos más sobre el valor arquitectónico e histórico de esta magna obra que cada día se cae a pedazos.

*Docente de Artes Colegio: Bachillerato Turístico Simón Bolívar de Puerto Colombia.

Datos bibliográficos

1. Vergara, José Ramón y Baena, Fernando Eugenio. Barranquilla su pasado y su presente. Barranquilla: Banco Dugand 1992.

2. Llanos José y Florez, Iveth. Barranquilla y Sabanilla durante el siglo XIX (1852-1898) Barranquilla: Instituto Distrital de Cultura 1995. Compilación: Sabanilla por Isaac Holton siglo XIX; 20 años en Barranquilla (1886-1896) por Elías Pellet; Barranquilla 1896 por E. Graun y Barranquilla 1998 por Charles Emerson.

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Tubará: El Nombre Mukaná y Un Bautizo Español.

From: Revista ARBIL-Nº 39,José Pérez de Barradas.
Date: 19 Nov 2004
Time: 08:22:16
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En la conquista de Santa Marta y del Nuevo Reino de Granada, las mujeres indias se relacionaron estrechamente con los españoles desde el primer momento.// Las mujeres de Santa Marta las describe Oviedo «de color algo más claro que loros ... ; las bragas que ellas traen son como las de la gobernación de Venezuela ... ; bragas sueltas de algodón que ninguna cosa encubren, aunque las tengan, por poco viento que haya».// En Santa María, cuando Pedrarías Dávila tomó puerto, apresan los castellanos a nueve o diez indias, una de las cuales era una cacica. Oviedo dice de ella que «era hermosa, porque en verdad parecía mujer de Castilla por su blancura, y en su manera y gravedad era para admirar, viéndola desnuda, sin risa ni liviandad, sino con semblante austero, pero honesto, puesto que no podía aver de diez y seys a diez y siete años adelante». Dicha india murió de coraje de ser presa.// El gobernador Rodrigo de Bastidas firmó las capitulaciones para poblar Santa Marta en 1524. Una de las condiciones era que la ciudad, a los dos años, había de tener por lo menos cincuenta vecinos, de ellos quince por lo menos con sus esposas. Por esta razón, como buen poblador que era, según Oviedo, envió por su mujer e hijos a Sevilla. Con García de Lerma llegaron veinticinco portugueses casados con sus mujeres y familia.// La otra puerta de entrada para el descubrimiento y conquista de Colombia fue Cartagena de Indias, la cual fundó don Pedro de Heredia. Desde el primer momento ayudó a éste una india lenguaraz, nacida en Cartagena misma, que fue hecha cautiva y que después de mil azares fue a parar a manos del jefe español. Ella servía de intérprete, convence a los caciques y ataba alianzas.// Las relaciones de las indias con los españoles fueron hechas del mismo modo que en otras partes. Castellanos nos habla de que eran hermosas las indias de Cartagena de Cipacua, gallardas y honestas las cenúes, agraciadas las buritacas, etc. Todas ellas iban desnudas, con un simple delantal en todo caso. Muy significativo es el siguiente episodio que describe Castellanos en malos versos.// En Cipacúa recibieron a los castellanos con ricos presentes de oro y gran cantidad de víveres llevados por cuatrocientas viejas. Más tarde, según Castellanos:// «Vinieron a los ranchos después desto// sobre cien mozas bien encaconadas,// cada cual dellas de gracioso gesto,// en todos miembros bien proporcionadas,// pero todas en traje deshonesto.// Porque sus cueros eran las delgadas y las partes impuras al oreo con un bestial y rústico rodeo.// No vírgenes vestales, sino dueñas,// ensimismo ningunas conyugadas// pero solteras todas y risueñas.// Traían por los cuellos y muñecas// cuentas de oro y otros ornamentos,// de chaquiras compuestas o sus ruecas// labradas con mil primos instrumentos.// Pero los españoles eran:// hombrazos de valor y de prudencia// y que sabían do menester era// vivir con vigilancia y advertencia,// no queriendo por bajas aficiones// cobrar con indios malas opiniones.» // Por esta razón se llamó a Tubará el valle de las Hermosas.// ~Articulo tomado de la revista ARBIL, nº 39 y titulado: ‘La conquista de las indias’, escrito por José Pérez de Barradas y cuyo texto completo puedes conseguirlo aquí: <http://www.iespana.es/revista-arbil/%2839%29indi.htm>