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Formación La Luna-La cuna del petróleo.

From: Tomas Villamil*.
Date: 12 May 2002
Time: 21:11:21
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Colombia guarda una gran riqueza en La Luna. Y no es precisamente en el cielo nocturno, sino, por el contrario, a kilómetros de profundidad en la tierra. Es una formación, catalogada como una de las mejores rocas generadores de petróleo en el mundo. El experto en este tema, el geólogo Tomás Villamil, vicepresidente Adjunto de Exploración de Ecopetrol, quien le ha dedicado buena parte de sus estudios de Ph. D. y posdoctorado, explica por qué. La Formación La Luna es un paquete de rocas ampliamente distribuido en el norte de Suramérica, cuyo origen -hace más de ochenta millones de años- definió el mundo energético actual, la economía de los países que encabezan el mapa suramericano y la propia existencia de Ecopetrol.

Pero ¿qué es la Formación La Luna? ¿Cuál es su distribución? ¿Su riqueza? ¿Por qué se formó? ¿Cómo era el planeta en ese tiempo? ¿Cómo era Suramérica cuando se depositó? ¿Cómo era el mar que la cubría? ¿Qué permitió el depósito de La Luna?, y ¿cuáles eran las condiciones químicas y físicas del mar de La Luna? Las respuestas a cada una de estas preguntas son tema de amplio debate, de muchos artículos escritos y de extensa investigación en universidades de todo el mundo.

Hace aproximadamente 94 millones de años se inició el depósito de la Formación La Luna, en un proceso que duró 14 millones de años. Las características fundamentales de esta unidad de rocas son su color negro o gris muy oscuro, su tamaño de grano muy fino y su abundante contenido de fósiles.

Esta formación es de importancia crucial en la geología del petróleo del norte de Suramérica, pues representa una de las mayores generadoras de hidrocarburo en el planeta. La cantidad de barriles de crudo in situ probados que provienen de La Luna, excede los (2'000.000'000.000) dos millones de millones de barriles, cuyo factor de recobro varía entre 10 y 40%, dependiendo de muchos factores.

Esta cifra, como referencia, es 30% superior al petróleo in situ de Arabia Saudita, donde hay unos 1´700.000´000.000 barriles in situ y unos (261.000'000.000) 261 mil millones de barriles recuperables (el recobro es mayor en Arabia Saudita, debido a los excelentes reservorios). La mayor acumulación de petróleo in situ del mundo -1,5 trillones de barriles- está en Venezuela oriental y fue generado por la Formación La Luna.

La presencia de la Formación La Luna en esta parte de Suramérica es, sin duda, el factor determinante que hace que países como Ecuador, Colombia, Venezuela y Trinidad estén en el mapa petrolero mundial.

Muchos nombres y una sola formación

La Formación La Luna es una unidad de rocas ampliamente distribuida que localmente recibe diferentes nombres y esto genera confusión en su entendimiento regional. La Luna se extiende desde la parte central de Ecuador, donde es llamada Formación Chonta. Está ampliamente distribuida en Colombia y es denominada Villeta, Chipaque, Gachetá, La Luna, San Rafael y más. Se extiende hacia el occidente de Venezuela, donde se llama La Luna al norte del piedemonte sur de los Andes de Mérida y denominada Navay en las cuencas de Barinas-Apure y Guanare. En el oriente de Venezuela se halla ampliamente distribuida y es conocida como Formación Querecual. La Luna también se encuentra presente en Trinidad; allí recibe el nombre de Naparima Hill; en Guyana, Suriname, y llega hasta el norte de Brasil, pero no genera mucho petróleo, porque no está enterrada a la suficiente profundidad.

La Luna tiene equivalentes muy similares en regiones diferentes de América del Sur. En Estados Unidos, rocas similares y de la misma edad son conocidas como Greenhorn y Bridge Creek. En Marruecos, Argelia y Tunicia tiene equivalentes y se llega a extender hasta Alemania. La distribución regional de ésta en Suramérica y de rocas similares en el mundo nos permite proponer un origen único y de muy amplia distribución, posiblemente global, para todas estas rocas.

Su origen

La Luna se depositó en su apogeo, durante el Cretácico superior, hace unos 92 millones de años. En esta época, la Tierra era diferente a la de hoy en día. Africa y Suramérica estaban muy cercanos, Norteamérica se hallaba separada completamente de Suramérica por un océano de cientos de kilómetros de ancho y gran parte de Centroamérica no existía o no estaba en su posición actual.

La mayor parte de Colombia, Venezuela, Ecuador y Trinidad estaban cubiertas por un extenso mar y las cadenas montañosas de hoy no existían. Las cordilleras central y occidental de Colombia se encontraban sumergidas bajo el mar de La Luna, principalmente porque su relieve topográfico era muy bajo y porque el nivel del mar se hallaba unos 200 a 300 metros más alto que el de hoy.

El océano Pacífico de hace 92 millones de años era enorme; ocupaba mucha más área que hoy en día. La distancia entre Bogotá y Sydney, cruzando el Pacífico, era unos 3.500 kilómetros superior a la actual.

Colombia, durante la época de depósito de La Luna, estaba cubierta en su mayor parte por un mar relativamente somero, que tenía características especiales. Este mar se extendía desde la parte central de la cuenca de los Llanos, hacia el occidente, hasta llegar a océanos relativamente profundos cerca de lo que hoy es el Valle del Cauca. Hacia el norte, este mar somero se extendía hasta regiones costa afuera de la región Caribe y más al norte de la península de la Guajira. Este extenso mar determinó la distribución amplia de la Formación La Luna.

Características

El mar somero que permitió el depósito de la Formación La Luna tenía características que no se hallan en los océanos de hoy. El mar contenía muy poco oxígeno disuelto, era muy tranquilo y circulaba verticalmente, en contraste con la circulación horizontal del mar actual.

El clima en la época de depósito de La Luna era mucho más cálido que el de hoy; no había hielo en los polos y la evaporación representaba la mayor causa de la circulación de aguas profundas. Actualmente, la circulación oceánica profunda está dominada por aguas frías y densas que vienen de la formación de hielo en las regiones polares. Estas aguas frías y densas viajan hacia la región ecuatorial, donde se encuentran con masas de agua provenientes de otras regiones frías. Durante el depósito de La Luna, las aguas densas eran generadas por evaporación ecuatorial y creación de aguas más saladas y, por consiguiente, más densas y más cálidas.

Ahí está la clave: aguas más cálidas contienen por naturaleza menos oxígeno y este hecho hace que la materia orgánica que se acumula en el fondo marino no sea oxidada de manera rápida y eficaz, como lo es en los mares actuales. Esa materia orgánica preservada por enterramiento, debido a sedimentos marinos, y no descompuesta por oxidación, es la que al ser calentada y expuesta a presión, genera los hidrocarburos. Las condiciones paleoceanográficas referidas fueron las responsables de la acumulación de la Formación La Luna y de su calidad como roca generadora de hidrocarburos.

Una de las preguntas más simples y fundamentales para el entendimiento de la Formación La Luna, su distribución, características generales, riqueza y paleo- clima (clima del pasado, hace unos 92 millones de años) es: ¿Qué causó la elevación del nivel del mar en esa época? La respuesta es muy compleja y difícil de explicar; sin embargo, intentaré hacerlo de manera simple.

Comenzando hace unos noventa millones de años, se aumentó la velocidad de generación de corteza oceánica en el mundo (la corteza oceánica se genera en cadenas montañosas submarinas llamadas dorsales oceánicas y se consume por debajo de continentes a lo largo de márgenes de subducción, la masa de la corteza oceánica se preserva a través del tiempo porque lo que emerge por un lado, se consume por otro). Esta aceleración de la generación de corteza se enfocó en tres lugares de los océanos: uno cerca de Borneo, otro alargado al este de India y el más grande y de mayor impacto en lo que ahora es el mar Caribe.

La corteza oceánica mantiene su masa, pero no su volumen. La corteza nueva y caliente tiene menor densidad (mayor volumen) que la corteza vieja y fría y esta diferencia de volumen causada por aceleración de la creación de corteza desplaza agua marina hacia arriba y hacia los lados. En resumen, el fondo rocoso del presente mar Caribe, en su historia, fue el responsable directo de la deposición de la Formación La Luna y del cambio reconocido mundialmente asociado con esta subida del nivel del mar global.

El mar de esos tiempos

La Luna contiene abundantes fósiles, la gran mayoría de estas especies no existen hoy en día. Estos fósiles nos permiten reconstruir la vida en el mar de La Luna hace 92 millones de años.

En tierras aledañas al mar de La Luna habitaban dinosaurios, reptiles, mamíferos y aves. Sin embargo, estas comunidades no dejaron registro en regiones del norte de Suramérica. En el mar de La Luna habitaban reptiles marinos, peces, amonitas que, en general, estaban adaptados a vivir en aguas pobres en oxígeno. Los reptiles marinos no tenían problema con contenidos bajos de oxígeno en el agua porque respiraban aire, pero los demás animales que habitaban este mar estaban especializados para sobrevivir en condiciones de poco oxígeno.

En el mar de esos tiempos, también habitaban microorganismos y gran parte de ellos eran devorados por otros organismos más grandes y caían al fondo como materia fecal diminuta; estas acumulaciones de microorganismos (que también murieron y cayeron al fondo como eventos de mortalidad en masa) fueron los que aportaron gran parte de la materia orgánica que da el color negro a estas rocas y que, en últimas, generaron la gran mayoría de los hidrocarburos encontrados en el norte de Suramérica.

En general, puede decirse que el mar de la Formación La Luna era de color muy oscuro a negro, ya que su fondo era completamente negro y había mucho material orgánico en casi toda la columna de agua; era también poco agitado y por su ambiente reductor (bajo en oxígeno y rico en H2S) debía oler muy mal.

Era, en resumen, un mar relativamente somero, de unos 200 metros de profundidad promedio, muy oscuro, que olía parecido a lo que huele el río Bogotá hoy, que estaba habitado por animales adaptados a ese tipo de condiciones. Químicamente el agua de este mar y sus sedimentos eran ricos en elementos de fácil disolución en aguas de bajo oxígeno; por lo tanto, la señal química de la Formación La Luna es bastante diferente a la de las rocas que están arriba, más jóvenes, y debajo, más antiguas.

El mar de esa época era cálido, más cálido que el de hoy, circulaba más lentamente, y era algo más salado. Las condiciones del mar de La Luna son difíciles de imaginar, especialmente porque hoy no existe nada igual ni parecido, aun teniendo en cuenta algunas comparaciones que se han hecho con el Mar Negro.

Espero que el lector pueda hacer desde ahora la observación de las rocas negras que se ven por las carreteras Bogotá-Villeta, Bogotá-Mesitas, y las carreteras que en general van de la cordillera Oriental al valle del Magdalena, con una mirada diferente. Hay que recordar que estas rocas, cuyo origen primario fue una subida del nivel del mar global y que se formaron en un mar poco agradable, son la causa de la función social de nuestra Empresa.

*Vicepresidente Adjunto de Exploración. ~Tomado de Carta Petrolera:Julio-Agosto/2000.

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“Personajes” del viejo Prado.

From: ANTONIO CELIA COZZARELLI.
Date: 09 Jul 2004
Time: 20:10:35
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Quienes vivimos en el viejo Prado cuando estaba en todo su esplendor, cuando era un verdadero oasis de paz, donde se respiraba un aire límpido y puro, en una atmósfera no contaminada, guardamos gratos recuerdos de esa época, sin poder olvidar algunos “personajes”, que le imprimían un carácter particular a nuestro barrio.// Todavía nos parece estar viendo a Margarita, una morena robusta, de baja estatura, sonrisa amplia y sonora, que caminaba por las calles, a ‘pleno sol, con una gran chaza de madera sobre su cabeza, cubierta por un inmaculado y bien planchado paño, debajo del cual ocultaba su tesoro: los deliciosos dulces que hacían las monjas del Buen Pastor.// Caballitos multicolores de cristalino y pegajoso caramelo, con un palito amarillo, como el de las escobas, roscas de dulce con queso, pirulíes y merengues y tantas otras delicias, que emanaban tentadores y pecaminosos olores, capaces de tentar al más fuerte.// Ni las moscas escapaban la provocación de probarlos, por lo que ella con pausado movimiento, las espantaba, con un “plumero”, de los que hacían con plumas de gallina, teñidas de rosado cocá y que también se usaban para sacudir el polvo de los muebles de la casa.// Otro personaje de la época, era el afilador de cuchillos y tijeras, quien se anunciaba haciendo sonar un pito plástico, triangular, que tenía varios tubitos de diferentes tamaños, de cada uno de los cuales salía una nota musical diferente, produciendo una extraña melodía, cuando lo deslizaba suavemente a lo largo de sus labios. Su instrumento de trabajo era una gran rueda de madera, pintada de azul, que iba rodando por toda la calle y que al detenerse volteaba convirtiéndola en polea, que hacía girar con un pedal de madera, para así sacarle filo a cualquier instrumento cortante de los que se usan en el hogar.// No podemos olvidar al muchacho, que con un saco de fique al hombro, se anunciaba gritando: “le compro los frascos y las botellas”. Al escuchar su voz, salíamos corriendo a la puerta de la casa, todos los pelaos de la cuadra, a ofrecerle nuestro botín, el que por semanas enteras habíamos guardado en la despensa de la casa. El frasco de mayonesa no los pagaba a un centavo, dos frascos de alcaparras por un centavo, una botella de vino o de ron, tres centavos y el mazo de periódicos viejos, que amarrábamos con pita curricán, según lo que pesara. La determinación del peso, era siempre motivo de discusión entre ambas partes.// Pero nuestra emoción llegaba a su punto máximo, cuando aparecía el vendedor de revistas, que nos traía el Billiken, revista argentina que traía tiras cómicas, como: la familia conejín y variedades especiales para niños, lo cual era nuestro máximo entretenimiento en esa época, cuando no existía ni la televisión y menos la internet. Y para las mamás, la revista Para Ti, de modas, que traía una especie de planos, que las señoras calcaban sobre tela, sirviéndoles de guía para hacer bellos bordados.// Y se nos olvidaba el cachaco, de tez rojiza, tostada por nuestro agresivo sol tropical. De pelo negro, liso y bien engominado, desgarbado en el andar, por un defecto en su pierna derecha, avanzaba con lentitud, lo cual daba tiempo a las empleados del servicio doméstico, a salir corriendo a contemplar y adquirir las prendas de vestir, que él portaba en su maletón de rígido plástico color anaranjado, que él les fiaba, para pagárselas en cómodas cuotas semanales.// Eran éstos algunos de los inolvidables “personajes” que circulaban por las calles del Prado, cuando aún eran tranquilas, como para permitir su presencia sin sobresaltos, sin que corrieran el riesgo de ser arrollados por algún desquiciado conductor, cuando los pitos de los camiones y los rugidos de los buses no tenían la fuerza suficiente para acallar la voz del vendedor de revistas o el pito del afilador de cuchillos.// Antonio Celia Cozzarelli eMail: <Acelia32@hotmail.com> // ~Tomado de El Heraldo-Editorial: <http://www.elheraldo.com.co/hoy040709/editorial/noti4.htm>