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La Calle y el Tráfico de la “Arenosa”.

From: ALFREDO DE LA ESPRIELLA.
Date: 12 May 2002
Time: 10:10:16
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En la Vieja Barranquilla, en la población aquella conocida como “La Arenosa”, a orillas del caudaloso Magdalena, en el sitio primitivo que llamaban “Barrancas de San Nicolás” las primeras huellas que dejaron por las calles del poblado el testimonio de sus dinámicas faenas fueron las acémilas. Cabalgando sobre sus lomos, campesinos por calles y callejones con sus típicos pregones... ¡Coco de Agua!...¡Carbón de palito!...¡Yuca, ñame, plátano verde, verduras frescas!... Llevo lebranche, burros y burras que también los negros palenqueros montaban ofreciendo petates, esteras, canastos, cocadas de ajonjolí, alfajores, panochas, alegrías con coco y anís... Los carros de mula prestaban oportuno y rápido servicio de trasteo y se contaban estos carreteros por montones, como los cocheros con sus yeguas típicamente conocidos con el remoquete de “Guacales”. La gente de mejor posición social tenía sus “Victorias”, coches de lujo que por las tardes sacaban a pasear a la familia luciendo las galas de su aristocracia por el “Camellón”, la calle de “Las Vacas”, la Calle “Real” y la del “Comercio”, el callejón de “Don Pacho Palacio”. Extendiendo los domingos, después de misa, el paseo hasta las “Ceibas de Rondón”, allá por la salida a Galapa, donde en las horas de la tarde constituía todo un escándalo ver el ocaso vespertino, un paisaje inolvidable del que nadie se quería perder.

EL TRANVIA

En 1898 rodó por vez primera un 26 de abril el Tranvía de mulas con sus coches de lujo llamados “Imperiales”. Línea que abarcaba todo el perímetro urbano de la vieja “Arenosa”; útil, práctico y barato. Primer servicio de categoría popular que tuvo la ciudad. En 1905, el Gobernador, General Diego A. de Castro importó, para su uso particular el primer automóvil, marca “Reo”. Sensación causó y miedo también ver aquel aparato extraño que se movía a una velocidad increíble, cuyo primer “Chauffer” fue el hijo mayor del General, el joven Arturo de Castro Palacio. Algo insólito. Los animales se asustaban y volteaban muchas veces el carro de mula. Otras, la gente del pueblo consideraba ese invento del diablo y el polvorín que levantaba constituía otro inconveniente crítico por el cual la gente protestaba. Pero, siguieron distinguidos y acaudalados caballeros de nuestra sociedad importando automóviles hasta el punto que ya, en 1910, la ciudad cuenta con veinte modelos de lujo que, justamente, en 1918, para celebrar la victoria de los aliados en la Primera Guerra Mundial Barranquilla tuvo la oportunidad de ver el primer desfile de automóviles engalanados organizado por el Cónsul de los Estados Unidos Mr. Isaac Manning, el vice-cónsul Mr. Julius Freund y Mr. William Ladd celebrando con las autoridades y simpatizantes la gran victoria del Tratado de Versalles y final de la espantosa catástrofe. Pero, ya en 1912, dos simpáticos y entusiastas jóvenes de la sociedad don Alberto y Ramón Urueta Méndez organizaron un viaje a Puerto Colombia, tomando la vía de Galapa y no sabemos por qué vericuetos se metieron, lo cierto fue que después de seis horas de camino, llegaron al balneario rompiendo un “récord” y marcando un hito. A Puerto Colombia se llegaba muy cómodamente en el Tren partiendo de la Estación “Montoya”, en media hora de camino confortablemente.

PRIMER ACCIDENTE

En ese lapso ocurre el primer accidente en carretera, cuando en 1917, don Andrés Obregón, joven deportista muy entusiasta quiso también marcar otro “récord” viajando de Barranquilla a Usiacurí. Por aquel camino de herradura donde en una cuneta, resbalando en el lodo de la lluvia tenaz, perdió el equilibrio y se accidentó entre los pueblos de Galapa y Baranoa. Afortunadamente salió ileso del percance. Tuvo que dormir en Baranoa, pues mientras iba el recadero en el burro a avisar a la ciudad el inconveniente se lo cogió la noche y no había manera de comunicarse por ningún otro medio. En 1919 otro audaz excursionista, el mismo Arturo de Castro, hijo del General resolvió superar todos los “records” y marcar todos los hitos organizando con un grupo de sus amigos el viaje a Cartagena. Terquedad mayor no se había visto jamás. Súplicas de la familia —¡Se van a matar esos niños!... ¡Se los van a devorar las culebras y los tigres por ese monte!... ¡Qué necesidad tienen esos muchachos de semejante locura!... Eran las exclamaciones de parientes y amigos que no pudieron detener las extravagancias de aquellos jóvenes dispuestos a romper ese récord o a romperse la crisma. Y los rompieron. Seis días duró la odisea. Guardamos el cuaderno de apuntes donde fueron los audaces choferes registrando la aventura hasta el 20 de julio, cuando llegaron a la “Ciudad Heroica” donde fueron recibidos como unos verdaderos héroes. Una hazaña nunca antes intentada en Colombia. Ni los mordieron las serpientes, ni se los comieron los tigres. Solo embarradas, sudor y fatiga superada con la excepcional recepción que los amigos cartageneros prodigaron a estos excursionistas barranquilleros dignos de sus propias audacias. Y la experiencia no terminó ahí. Arturo resolvió que también había que llevar a cabo otra aventura más. Subir al convento de La Popa en el carro ¡Bárbaro!...¡Se vá a esmandar!... ¡Por favor don Arturo, no cometa semejante locura!... Y ante el asombro de todos, Arturo se encaramó en la loma y desde la cima del Convento echó vivas a Cartagena y a Barranquilla, destapó una botella de champagne y brindó por la Cordialidad que debía existir siempre entre las dos ciudades hermanas de la Costa Caribe.

LA CORDIALIDAD

Razón por la cual, cuando veinte años después, se inaugurara la carretera, el Gobierno le diera el nombre de “La Cordialidad”, honrando aquella expresión tan justa de Arturo, y rindiendo al mismo tiempo homenaje a su memoria y extraordinaria hazaña en 1919. La década de los años veinte se triplican los automóviles. Se importan elegantes “Chevrolet”, “Buick”, “Nash”, “Packardt”, “Roadster”, “Ford”. Dos empresarios importadores traen vehículos de estas marcas y tienen almacenes de repuestos y bombas de gasolina: Rodolfo Eckardt y Raúl H. Méndez. Luego, los Hermanos Emiliani Vélez también tendrían empresa importadora cuanto hizo necesario entonces que el gobierno municipal creara la oficina de Tráfico nombrando al joven Julito Gerlein Comelín, primer Director. Traía él de los Estados Unidos magníficas iniciativas, entre otras la colocación urgente y necesaria de instalar “Faros” o semáforos para organizar el tráfico. Idea acogida por el Concejo Municipal y el Alcalde Leonardo Falquez, más no por los cocheros, carreteros y demás conductores de acémilas, ya que eso trastornaba mucho el manejo de sus coches y carros, pues, según decían ellos los animales no entienden eso de la luz verde, la roja o la amarilla, y se iba armar la de Dios es Cristo, como en efecto se armó. Pues, no podían detener a las bestias cuando cambiaba el aparato y se produjeron por supuesto accidentes que, a cada rato, perturban el buen funcionamiento del tránsito. Tampoco aceptaban eso de las multas, por lo que se decidieron ir a la huelga. Primer paro de esta naturaleza que tuvo que ser cuidadosamente tratado para evitar peores consecuencias. Ya en 1921 don Luis Pérez Chacón había puesto en circulación los famosos autobuses marca “Brockway” con capacidad para veinte pasajeros a diez centavos el viaje. Funcionaban todavía el tranvía de mulas y también había carros de alquiler a cincuenta centavos la carrera. Los “guacales” cobraban veinte. En 1925, don Manuel Rodríguez Diago fundó la primera empresa de taxi. Servicio que fracasó. El primer accidente grave ocurrió en 1928 en la esquina de la calle de “Jesús” con el callejón de “California” en el cruce de las esquinas del Club “Barranquilla” y la perfumería de los Hermanos Acosta Madiedo. Los otros dos faros los habían colocado, uno en la esquina del “Cañón Verde” y el otro en el callejón de “El Líbano” con la calle de “San Blas”.

Se fundó la “Sociedad Mutuo Auxilio de Choferes”. Se concedió la primera patente a don Arturo De Castro y al abrirse el barrio de “El Prado” y asfaltarse la “Avenida Colombia” se realizó imponente desfile de automóviles de lujo. La primera calle pavimentada en Macadam, en 1930, fue el callejón de “El Líbano”. La abrieron los ilustres personajes del Gobierno de entonces cuando ese mismo año la “Batalla de Flores” ya no desfiló en carros de mula, ni en coches, sino en camiones bellamente adornados y en automóviles de lujo.

En 1936 los hermanos Bassi, prestantes comerciantes italianos trajeron a la ciudad los primeros autobuses modernos con capacidad para 40 pasajeros estableciendo la “Cudebus” la ruta Prado-Boston -Delicias Olaya-Rebolo Mercado y Caldas Recreo. Tenían modernos timbres y paradas señaladas por la oficina del tránsito. Empezó también a hacerse popular la expresión... ¡Próxima! cuando el timbre se reventaba. Lo cual ocurría con bastante frecuencia.

Publicado en: El Heraldo-Locales. Barranquilla, 12 de Mayo de 2002.

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El Detalle(III): El Veto Canalla

From: LOLA SALCEDO CASTAÑEDA.
Date: 28 Jun 2004
Time: 19:52:52
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Tiempo de ignominia// Estamos conmocionados en la costa Caribe por la detención del sociólogo Alfredo Correa De Andreis, intelectual de reconocidos méritos que se dedica por encargo de la Universidad del Norte de Barranquilla a desarrollar un programa de apoyo y orientación para desplazados y reinsertados en Cartagena. Sorprende y asusta que un profesional de su transparencia y valía sea privado de la libertad con base, dicen, en la acusación de unos reinsertados y en el marco del estatuto antiterrorista.// La absurda pesadilla que hoy vive Alfredo Correa De Andreis la puede sufrir cualquiera de nosotros por disentir ingenuamente y ante terceros de las políticas del Gobierno, ahora que la maquinaria estatal ruge enloquecida por la reelección inmediata armada con ese instrumento represivo aterrador.// El veto canalla// De todas las formas sucias con que han intentado disuadirme de continuar diciendo Carrefour Si pero no en el Prado, el veto infame para quitarme el trabajo es la más sucia, vil y canallesca fórmula utilizada por quienes se sienten perjudicados por una campaña ciudadana que ejercita derechos consagrados por la Constitución Nacional para el individuo y la comunidad. Quienes actúan de manera tan ignominiosa merecen mi más profundo desprecio y me obligo a silenciar el tema en esta columna, porque una vez que se toma el camino torcido se desdibujan los límites y todo es posible.// Además, tengo una mamá de 91 años en estado de pánico y sólo por ella, para que termine sus días sin sobresaltos ni amarguras brindadas en bandeja de plata por los miserables, esta es mi última intervención como columnista sobre el tema Carrefour.// Neocolonialismo francés// Produce náusea que un extranjero sacuda sus zapatos en la cara de unos ciudadanos por el simple hecho de ser un inversionista que anuncia seiscientos empleos (¿cuántos serán fijos y cuántos para barranquilleros?) en una versión moderna de colonialismo. Así veo al señor Thierry Desgans cada vez que visita a Barranquilla para reafirmar que Carrefour va en Prado, se tumba la casona de don Mario Santo Domingo y en noviembre inaugura su hipertienda de larga superficie y burlesco estilo colonial.// Y se permite semejante actitud porque desde el sector público y el privado algunos pesos pesados lo estimulan enceguecidos por el reflejo del sol en el espejo. Y esto permite al señor Desgans y su cohorte de servidores nacionales a no presentar a la comunidad el proyecto oportunamente para permitirle expresar sus dudas y necesidades. Lo presentarán sí, cuando sea un hecho inmodificable y cumplido, una vez posean todas las licencias y nuestros reclamos sirvan para tres cosas: nada, nada y nada.// Carrefour sí, pero no en el Prado// <defensaprado@hotmail.com> ~Tomado de El Heraldo-Editorial: <http://www.elheraldo.com.co/hoy040628/editorial/noti4.htm>