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¿Usted es de Barranca?.

From: LUIS ALBERTO MIÑO RUEDA, Subeditor Nación.
Date: 28 Apr 2002
Time: 04:33:21
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Abril 27 de 2002. EL TIEMPO-ESPECIAL SOBRE EL ORIENTE.

Siempre he considerado un privilegio haber nacido en Barrancabermeja. Cómo olvidar los viajes en ferry por el Magdalena y los atardeceres violetas.

En esta tierra donde los Yarigüíes se untaban petróleo para curar los males del cuerpo, he visto las cosas más maravillosas: un cinema sin techo, que cuando llovía se mojaban hasta los actores; un monumento de Camilo Torres que perdió la cabeza y la tumba de una niña a la que le atribuían milagros por conservarse intacta después de cinco años de muerta.

Pero también allí conocí el horror de las balas. Nada más doloroso que ver en medio de la avenida del ferrocarril 25 ataúdes blancos vacíos, que esperaron a sus muertos por más de una semana, después de la incursión paramilitar del 16 de mayo de 1998.

En mis 30 años he cargado con esos recuerdos y con una pregunta que me persigue a donde vaya: ¿Usted es de Barranca, eso no es una zona de guerra? Me la he pasado explicando que mi ciudad es más que 300 asesinatos al año.

No pensemos, como siempre, que todo es ficción de la mala prensa. Ese lastre lo cargamos desde niños y no ha cambiado, porque esa es nuestra realidad. Pasamos de la ley de la guerrilla a la de los paras. En los últimos años nos hemos dedicado a dar vueltas por el laberinto de la violencia.

La ciudad quedó atrapada en un reloj de arena. Voy y vuelvo y encuentro a la misma Barranca de años atrás, donde el sueño de muchos es todavía un puesto por tres meses en Ecopetrol y donde los que sueñan más lejos no regresan. El petróleo nos embriagó y en 80 años no hemos despertado por temor al guayabo.

¿Qué pasó después de que se derrumbó la malla que dividía los campamentos de los obreros con las casas de los gringos de la Tropical Oil Company? ¿Dónde quedó el pueblo que ganó la única revolución que se hizo en el país después del 9 de abril? ¿Dónde está el sueño de ser un departamento?¿Qué pasa con los gobernantes, que en los últimos años han salido de la Alcaldía a los expedientes de la Fiscalía? ¿Dónde están los hijos de Barranca, que se alimentaron de bocachico y se olvidaron de ella?

Barranca ya no es el motor de Colombia, como nos enseñaron de niños. Hay que olvidar esos mitos y pensar en el presente. Es famosa en el exterior por sus muertos y los extranjeros que ahora la visitan lo hacen para llevar ayuda humanitaria. Hasta el río se olvidó de ella y el ferry ya es un cuento de viejos.

Mientras tanto crecen los desplazados, las funerarias, que ya son tres, y una larga fila de bares, como en los tiempos de la bonanza del petróleo.

Es un pueblo que se ha unido para hacer paros; para construir calles y casas; para hacer sancochos; pero todavía falta mucho camino para ser la ciudad que todos soñamos, en la que sus hijos puedan sentarse tranquilos en una mecedora a esperar la muerte de viejos.

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Sin el ánimo exaltado.

From: ERNESTO McCAUSLAND SOJO.
Date: 18 Jun 2004
Time: 19:28:56
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Debo decir, antes de entrar en materia, que resulta abominable que en cada polémica que se arma hoy en día en Barranquilla se emplee como escudo de batalla a los sectores más necesitados de nuestra sociedad. La encendida controversia por la construcción del hipermercado Carrefour no ha sido una excepción, sino una patética reafirmación de la regla.// Sin entrar en señalamientos de cuál de las partes pudo haber iniciado el traslado del tema hacia el terreno social, creo que sobran las consideraciones rebuscadas de que si ésto beneficia o no a los estratos uno y dos. Lo esencial es otra cosa.// Resulta también lamentable —y aquí tampoco hago señalamientos particulares— que la polémica se haya calentado hasta el punto en que se encuentra, rayando ya en la ofensa personal.// Repito: quizá una de las partes sea más responsable que la otra de la efervescencia del conflicto, pero me parece que ha faltado una autoridad serena que aplaque, dirima, genere confianza y por consiguiente evite esos inútiles recalentamientos.// Es entendible la posición de ambas partes. Soy testigo directo de la labor que adelanta la Fundación Mario Santodomingo. Estuve en Cartagena, y que conste que no fui invitado por ellos, en el centro de capacitación que esa entidad sostiene en el deprimido sector de Nelson Mandela. Allí tuve la oportunidad de escuchar conmovedores testimonios de personas que se han redimido en la vida gracias a las oportunidades que allí se les han brindado.// Han aprendido a trabajar y hoy se ganan la vida de una manera digna y honesta, una situación muy diferente a la que vivían cuando la barbarie los desplazó de sus tierras de origen. Conozco también el caso de la joven de Barú Tivisays Rebolledo, quien se graduó en la escuela de la fundación y hoy gracias a ésta cursa estudios de Derecho en Barranquilla, con la firme aspiración de que va a trabajar por su pueblo una vez se gradúe.// No hablar de las microempresas familiares, que les han permitido a honestos trabajadores forjar su propia forma de vida, abriendo mercados en Colombia y en el mundo entero.// Es lógico entonces que la Fundación tenga la noble aspiración de echarse al bolsillo cuatro mil millones de pesos que permitan el alivio social tan importante que su labor genera.// En la otra mano están los vecinos y residentes del barrio El Prado. Hay que decir, primero que todo, que ellos no pueden ser vistos como simples propietarios. Son barranquilleros de nacimiento, algunos raizales, otros por adopción, que se han empeñado en buscar un modo de vida diferente, lejos de ciertos crímenes arquitectónicos de mármol y otros materiales lujosos. Ellos prefieren la baldosa legendaria de la fábrica Pompeya, los techos altos, los arcos inmensos, los patios con palos de mango y todo lo que representa esta reliquia de barrio barranquillero.// Ese estilo de vida incluye también el entorno con sabor a vida clásica, a campanas de la Iglesia, la vista al Río Magdalena con las olas del mar arremetiendo en el fondo de la franja Salamanca. Es decir, un ámbito barrial idéntico al que se palpa en ciertos lugares privilegiados del mundo. (Incluyendo París).// No creo que la vieja casa Santodomingo pueda excluirse de ese entorno. Salta a la vista que, pese a su abandono, es un clásico arquitectónico de Barranquilla que tiene tanto derecho a ser preservado como toda la zona que se encuentra protegida por la ley. Si esa casa se restaurara, algo bello e imponente podría surgir para Barranquilla. Incluso, en un momento llegué a pensar que Carrefour debería conciliar la polémica dejando la casa como portal de su “mall”.// Pero ya no creo eso. Me han vendido muy bien los argumentos de que Carrefour resulta demasiado aparatoso para la zona. Es imposible tapar el sol con las manos. Colocarlo allí resulta tan sutil como meter un toro en “La Tiendecita”. Pero a pesar de que resido en ese sector, ni ofendo ni ataco. Sólo pido que se reconsidere fríamente el tema y se decida lo que mande la sindéresis.// Creo además que al tema le ha faltado autoridad. Para el Alcalde decir su famosa frase “va porque va” es casi como retomar aquel infausto momento en que iba derechito a tumbar los parquímetros a punta de mona. El burgomaestre, que ha tenido tantos aciertos en su primer año de gestión, debe analizar las cosas con cabeza fría y no incurrir en una imparcialidad desafortunada.// Si Carrefour es un buen negociante, como en efecto debe serlo teniendo en cuenta el éxito de su gestión y además la infraestructura tan maravillosa que le crea su clientela, sabrá encontrar otro lugar apropiado, y así no se perderán los empleos que al Alcalde tanto le preocupan. La fundación, a su vez, no ha perdido el predio, en el cual bien podría edificarse un conjunto residencial al estilo de esa joya que es “El Encanto”, una obra del constructor Antonio Domínguez.// Pero a la gente que ha comprado un estilo de vida, bajo la premisa de que la Normatividad urbanística se lo protege, no se le puede arrollar.// ~Tomado de El Heraldo-Editorial: <http://www.elheraldo.com.co/hoy040618/editorial/noti5.htm>