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El Centro de Barranquilla.

From: EDITORIAL-El Heraldo.
Date: 13 Jan 2002
Time: 05:36:25
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~Editorial.Barranquilla, domingo 13 de enero de 2002.Edición digital 1828

La recuperación del Centro Histórico de la ciudad es uno de sus principales proyectos estratégicos.

Eso lo sabemos desde que la Misión Japonesa vino a Barranquilla y contempló la ruina de las edificaciones, la destrucción de las calles y carreras. Y la invasión del espacio público en el llamado distrito central. Ella, por supuesto, propuso en ese entonces la cosa más lógica del mundo: que lo renováramos.

La recomendación - fundamentada en los estudios técnicos que hicieron los expertos orientales - quedó en el limbo durante varios años porque la ciudad tenía otras urgencias y prioridades. Como el agua, por ejemplo. Que en ese momento se vendía en carro-tanques en los sedientos barrios del sur-occidente a precios escandalosos. Negocio del cual se beneficiaban algunos políticos que manejaban al mismo tiempo contratos y burocracia en ese nido de politiquería y corrupción que llamaban Empresas Públicas Municipales. En cuya quiebra participaron como directos responsables intelectuales y materiales. Sin consecuencias de orden judicial y moral.

El Centro Histórico se convirtió en una deplorable póstula urbana por varias razones básicas: porque no hubo planificación gubernamental para mantenerlo, porque los sectores sociales afectados por el desempleo se lo tomaron con sus ventas ambulantes, y porque las antiguas y prósperas familias que lo habitaron en sus tiempos esplendorosos se mudaron para los barrios altos.

A fin de que liderara su renovación, recordemos, fue creada la Empresa de Desarrollo Urbano de Barranquilla - Edubar -, el 14 de marzo de 1990.

Sin embargo, sólo unos años después se hicieron inversiones apreciables en el área central. Reflejadas en la reconstrucción de la calle 30 en el tramo de las carreras 46 y 38, embotellado durante varias décadas. En la canalización del Caño de la Ahuyama. En la reubicación de los vendedores del Paseo Bolívar. Y en la reconstrucción de algunas calles y carreras céntricas. Tales obras - hay que reconocerlo con objetividad periodística - las adelantaron las administraciones de Bernardo Hoyos Montoya y Edgard George González.

Pero el deterioro del Centro Histórico es una problemática compleja. Con diversas y delicadas aristas. Que no puede resolver sólo una administración distrital. Ni sólo un Alcalde. Es un proyecto de la ciudad entera en cuya realización se requiere también un decisivo apoyo económico del nivel central y de los organismos internacionales que respaldan los programas orientados a recuperar el patrimonio histórico de las ciudades.

Lo esperanzador es que por fin Barranquilla ha empezado a identificar la importancia urbanística que tiene la renovación del distrito central en el marco de su desarrollo integral y estratégico. Como Cartagena supo entenderlo hace años. Ciudad costeña que se propuso salvar su patrimonio histórico y lo consiguió. Con los magníficos resultados estéticos, turísticos y comerciales que hoy saltan a la vista.

Barranquilla tiene ante sí un reto similar porque en su Centro Histórico casi todo está por hacerse. De hecho, por ejemplo, se requiere un titánico esfuerzo para lograr estos dos propósitos: recuperar el espacio público, especialmente en la Plaza de la Iglesia de San Nicolás, tomada por cientos de vendedores a los que habrá que reubicar de la mejor manera; y restaurar simultáneamente - para fines comerciales y habitacionales - sus viejas edificaciones, siguiendo el ejemplo admirable de las pocas que han recobrado ya su clásica belleza arquitectónica.

La renovación del Centro Histórico tiene que ser una tarea de todos los barranquilleros - nativos y de adopción - que quieren la ciudad y desean que recobre su condición de urbe respetuosa de su herencia arquitectónica. Su cumplimiento, por lo mismo, no puede interrumpirse ni dejarse sólo en los hombros de unos cuantos ciudadanos. La mejor página de civismo que pueda escribir Barranquilla - ahora y en los años venideros - es salvar su patrimonio histórico.

[_borders/Hablamos_aftr.htm]

Arquitectos se pronuncian sobre “Urbanismo importado”.

From: Asociación de Arquitectos del Atlántico.
Date: 14 Feb 2004
Time: 17:38:44
Remote Name: 66.129.164.203

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Señor Sub-Director:// Gran complacencia causó a todos los Miembros de nuestra Asociación, el Editorial aparecido en ese periódico el pasado 26 de Enero del presente año, titulado “Urbanismo importado”.// La razón de esta complacencia obedece, a que precisamente hemos venido luchando frontalmente desde hace varios años para que el destino de nuestra ciudad a través de su desarrollo estable se ponga en manos de los barranquilleros que han constituido la idiosincrasia de su naturaleza y no en personas foráneas que desconocen totalmente ese concepto caribeño de 180 grados de horizonte plano, que nos define como personas abiertas, simples y alegres.// Hemos querido diseñar el desarrollo de nuestra ciudad, lógicamente descubriendo el entorno de nuestras vidas y no que nos la enseñen.// Desafortunadamente no hemos logrado estos propósitos, de ahí el deterioro y postración representados en su atraso y caos urbano.// Cuando Barranquilla hasta mediados del siglo pasado, fue gobernada y dirigida por sus propios hijos, se convirtió en la ciudad de mayor desarrollo en el país, con las perspectivas de un futuro halagador e inmenso que la mostraba como la ciudad pionera de la civilización en adelantos tecnológicos de la época.// La emigración de gentes de otras partes que a través de toda clase de subterfugios se fueron infiltrando en la vida pública reemplazando nuestros verdaderos valores, trajo como consecuencia que desde hace más de quince años las últimas administraciones fueran ejercidas por Alcaldes foráneos cuestionados públicamente y postrando a Barranquilla a lugares secundarios en el ámbito nacional.// En este orden de ideas, hemos acabado con nuestro Patrimonio Histórico y Arquitectónico como ha sido la naturaleza y esencia del barrio El Prado, punto de partida del empuje de nuestra ciudad, se cometieron demoliciones aberrantes como El Edificio Palma, El Jardín Aguila, para dar paso a esperpentos arquitectos como el Edificio de la Caja Agraria y el Banco de la República que ustedes mencionan, diseñados por profesionales del interior que precisamente desconocen lo que es el ambiente caribeño, creando como bien lo anotan inhóspitas frías y grises edificaciones, que de tropicales o caribes nada tienen.// En los años de 1980, se contrató con una firma del interior del país el Plan de Desarrollo de Barranquilla para los futuros años, a espaldas de los barranquilleros que fué un gran fracaso y la causa de lo que hoy es nuestra ciudad, creando unos corredores comerciales, que acabaron con la esencia y respeto de los barrios residenciales.// Parodiando lo anterior, se contrata con una firma del interior los estudios para la solución del Transporte Masivo a través del Sistema Transmetro, sin lugar a dudas un proyecto esencial importante en el desarrollo y planeación futura de la ciudad y se le adjudica también a otra firma del interior el concurso público del Anteproyecto para los Diseños Arquitectónicos y Urbanísticos de las Troncales, Prototipos de Estaciones y Terminales de Cabecera sin tener en cuenta la idiosincrasia propia de quiénes han construido y vivido en esta ciudad.// Se pretende convertir la Avenida Olaya Herrera, la más importante de Barranquilla y uno de los hitos históricos de su crecimiento en una vía únicamente para el sistema Transmetro, sin consultar y concertar la cantidad de inconvenientes y repercusiones que significan para los que residen y tienen establecimientos comerciales a todo lo largo de su recorrido, que son fácilmente demostrables. En vez de este descabellado proyecto, debería pensarse en la recuperación, ampliación y ornamentación de esta Avenida que termina en Puerto Colombia y une a Barranquilla con Cartagena.// Sin lugar a dudas la manía de utilizar lo ajeno y despreciar lo propio. El vicio de importar elementos foráneos, en vez de aprovechar lo autóctono, continuando con el grave error consecuencia de la actual situación de la ciudad. Se dice actualmente que lo único que hace falta por dar en concesión en Barranquilla es el aire que respiramos, que la ciudad ya no nos pertenece a los barranquilleros y vamos perdiendo la identidad de alegres, sencillos y caribeños, desdibujando toda la idiosincrasia que forma parte de nuestra historia, la cual guarda recuerdos ya perdidos, como son el de “sentarnos en mecedora en la terraza, regar la grama, de ver pasar y saludar a nuestros vecinos y comentar lo que pasa así sea detrás de una reja”.// Asociación de Arquitectos del Atlántico// Jaime De Biase Alvarez, Director Ejecutivo; Guillermo Lozano Donado, Secretario Ejecutivo.// De la Asociación de Arquitectos del Atlántico. Carrera 42F No. 79-76. Telefax: 368 3882 - 360 3716.// ~Tomado de El Heraldo-Locales.Barranquilla, Sábado 14 de Febrero de 2004.