[_borders/Hablamos_ahdr.htm]

Preludio de un genocidio

From: Jesus M. Palacio Valencia
Date: 20 Sep 2001
Time: 20:33:29
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Desde cuando la declaracion de guerra carece de enemigo a quien dirigirla? Cuando quienes se limpian el culo con la palabra democracia ponen el ejemplo de injusticia en el mundo. No podemos solapar el hecho de que quienes en su afan por recuperar la credibilidad del mundo como la potencia mundial estan a las puertas de matar a miles de gentes inocentes.

[_borders/Hablamos_aftr.htm]

Audacias dignas del Capitán Garfio.

From: GABRIEL MELO GUEVARA.
Date: 29 Apr 2003
Time: 19:30:35
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¿Creíamos que ya los piratas sólo existían en los cuentos del Caribe sobre viejos bucaneros de parche en el ojo, pata de palo y loro en el hombro, cuyos barcos navegaban entre las brumas marinas y los vapores de tabaco y ron? Pues no es así. En estos días resucitaron unas prácticas que parecen sacadas de un manual del Capitán Garfio sobre política internacional. Y reaparecieron precisamente en el Caribe. En nuestro Caribe. El pleito que nos entabló Nicaragua es, de por sí, bastante insólito. Y la inclusión de San Andrés y Providencia en sus reclamaciones, lo es todavía más. Pero la licitación que pretende abrir, para que se realicen exploraciones submarinas en busca de petróleo en áreas que no le pertenecen, desborda todos los límites. Y que algunas empresas llegaran a prestarse para este juego, sería una conducta digna de Morgan. Del pirata, por supuesto, no del financista. Por eso conviene que Colombia reitere que responderá por las vías jurídicas según nuestra tradición de respeto a las leyes internacionales y a los tribunales que las apliquen como jueces que son, para fallar en derecho, y no como arregladores de conflictos, preocupados por apaciguar los problemas, aunque para ello deban premiar al que arma la pelea y desconocer derechos evidentes de quienes resultan súbitamente atacados. El anuncio de la licitación busca petrolizar una diferencia que no tiene razón de ser. Pero que, ya planteada, debería circunscribirse al análisis de las razones que se alegan. Mezclarle otros ingredientes prueba la debilidad de la posición nicaragüense y el intento deliberado de apelar a cuanto pueda enturbiar el tema. El gobierno de Nicaragua quiere despistar la opinión de otros Estados, haciendo creer que es una disputa por el petróleo y no una tentativa de apropiarse de territorios ajenos. Al fin y al cabo el petróleo parece un mejor motivo de controversia que el simple propósito de distraer a la opinión doméstica de sus verdaderas angustias, creando un conflicto internacional que, adicionalmente, despierte expectativas económicas. Y es ostensible la intención de comprometer a unas compañías extranjeras, concediéndoles derechos que Nicaragua no tiene, para encontrar socios que ambienten un litigio sin fundamentos y darles a los países donde están asentadas esas empresas, pretextos para intervenir en un pleito ajeno. Por eso también conviene que Colombia reafirme, sin lugar a dudas, que no vacilará en responder con energía ante las vías de hecho, y que de ninguna manera permitirá estudios ni exploraciones en su territorio. Y debe manifestarlo con firmeza y no con suaves notas, que de usar tantos circunloquios terminan sin decir nada, ni con tímidas quejas ante los organismos internacionales. Ahora la Canciller dice que le mostraron un mapa según el cual las áreas licitadas son nicaragüenses. Ojalá se compruebe que es así, y que no se trata de uno de aquellos mapas de tesoros escondidos, pintados sobre rollos de cuero, que los marineros les vendían a los cándidos parroquianos de los puertos caribeños. ~Tomado de El Heraldo-Editorial.Barranquilla, Martes 29 de Abril de 2003.