[_borders/Hablamos_ahdr.htm]

REDISCOVERING TRADITIONAL KNOWLEDGE FOR A SUSTAINABLE FUTURE

From: Carmelo Ruiz/May 9, 1999
Date: 22 Aug 2001
Time: 12:59:13
Remote Name: 66.110.6.74

Comments

(Orocovis, Puerto Rico) Many residents of this Caribbean U.S. colony believe that Puerto Rico is an overpopulated island with no natural resources, and so assume that it is naïve to invest in agriculture. According to this reasoning, food should come either from the global market or from the United States in the form of aid.

However, there are farmers all over Puerto Rico, and a small but increasing number of them are switching to sustainable chemical-free agriculture. This development has been accompanied by a new appreciation of traditional forms of healing.

Writer and botanist María Benedetti has embraced the task of documenting this 'silent revolution' by interviewing traditional healers, organic farmers, midwives and fishers, among others. She found that most of their knowledge is based on ancient traditions, now dismissed by many as superstition and rural ignorance.

Benedetti lives in a farm in the rural town of Orocovis with her companion, organic farmer Pablo Díaz-Cuadrado. Whereas conventional farmers tend to grow monocultures, Benedetti and Díaz-Cuadrado grow oranges, grapefruits, lemons, pigeon peas (gandules), sugar cane, bananas, cabbage, pumpkin and peppers, as well as several varieties of tanier (yautía) and yam (ñame). Their farm also produces coffee, which grows under the shade of trees that provide lumber, fix nitrogen and have medicinal properties, such as the now-rare candlewood (tabonuco).

In spite of all this variety, there is still room in this farm for medicinal plants, approximately sixty types of them, including rosemary (romero), garden rue (ruda) and spearmint.

All this is grown without herbicides or pesticides, toxic chemicals which the Puerto Rico and United States governments claim are indispensable for agriculture.

Based on her experience and research, Benedetti is certain that agrochemicals are not only unnecessary but also counterproductive. "In 1940, pests were responsible for the loss of 35% to 40% of all agricultural production worldwide. From 1970 to 1996, pesticide use went up 3,300%. But in 1996, pests destroyed 37% of production", she says.

But, why do so many Puerto Rican farmers deal with weeds by applying herbicides to them instead of by using the old-fashioned machete? "When you can't find anyone to do it, you have to rely on chemicals", says Díaz-Cuadrado. "I can get rid of weeds in a five-acre plot in only half a day if I use chemicals. But if I do it without chemicals and all by myself, it takes me a month to do it."

Díaz-Cuadrado attributes the lack of avaliable farm hands to American welfare state measures, such as U.S.-supplied food stamps. "When they receive their welfare checks, young men say to themselves, 'I have my needs taken care of, I don't have to work'".

Benedetti never wastes an opportunity to talk about the many promising initiatives on sustainable chemical-free agriculture and and natural medicine now taking place all over Puerto Rico.

One of these is a sustainable agriculture program created by the students of the University of Puerto Rico campus in the mountain town of Utuado. "Those students have two plots. One of them uses agrochemicals, and the other one is chemical-free. And the chemical-free plot has absolutely no pests."

"The megacorporations that manufacture products to treat depression, anxiety, pain and even ulcers are the same ones that pollute our waters, the same ones that manufacture chemical weapons and genetically engineered seeds that require herbicides to germinate", says Benedetti.

"These are the same corporations that promote the dependence and poverty of all peoples by appropriating their knowledge and other resources. When we buy pharmaceutical products, we are using our money to support the values and aims of these corporations."

For Benedetti, the connection between environmental preservation and natural medicine is essential, and must be recognised by all environmentalists. "Sometimes we protest against the destruction of Puerto Rico's green areas, but at the same time we feel impotent and lost because we don't know the names of common plants that are endangered."

"We don't know their names, and don't even know how to use them. So while we protest against the destruction of trees, we find it difficult to defend the most humble citizens of our green world: medicinal plants."

Benedetti believes that knowing medicinal plants also makes good economic sense for consumers. "We must get acquainted with local expressions of both agriculture and botany. Otherwise, we'll end up in natural health food stores, paying high prices for plants that grow on our own backyards, plants we cut down with our lawnmowers because we see them as annoying weeds."

[_borders/Hablamos_aftr.htm]

Las expectativas de Samoré (I).

From: CARLOS RODADO NORIEGA*.
Date: 07 Mar 2003
Time: 18:38:30
Remote Name: 64.152.139.38

Comments

El anuncio hecho por la Empresa Colombiana de Petróleos sobre el hallazgo de hidrocarburos en el pozo Gibraltar 1 es una noticia buena para la empresa y para el país. Sin embargo, se debe proceder con mucha cautela, como quiera que los halagüeños resultados obtenidos hasta ahora requieren información y comprobaciones adicionales para estimar con razonable certeza cuál es la importancia cuantitativa y cualitativa del nuevo descubrimiento, aún bajo estudio. En 1992 se firmó entre Ecopetrol y Occidental (Oxy) el contrato de asociación Samoré. Frente a los cambios legales y contractuales introducidos en 1999 para estimular las inversiones en el sector de hidrocarburos en Colombia, se abrió también la posibilidad de que contratos de asociación antiguos pudieran acogerse a los nuevos términos, de suyo más favorables, siempre y cuando devolvieran el 75% del área que aún conservaban. En el año 2000 la Oxy suscribió un acuerdo mediante el cual aceptaba limitarse al 25% restante, beneficiado con las nuevas condiciones contractuales. La multinacional invirtió 60 millones de dólares en actividades de exploración, pero los resultados e interpretación de la sísmica y de la perforación que adelantaban los llevó a renunciar al contrato de asociación, en mayo de 2002. Ecopetrol decidió entonces, a su propio costo y riesgo, continuar con los trabajos de exploración, en el entendido de que se trataba de una inversión marginal en una zona geológicamente promisoria. La estatal petrolera ha invertido hasta ahora 10.9 millones de dólares y mediante perforaciones direccionales o desviadas ha podido comprobar la existencia de hidrocarburos líquidos y gaseosos. Ahora bien, lo que ha suscitado válidos interrogantes es el anuncio hecho por la propia empresa sobre el volumen de reservas recuperables de su descubrimiento, con la información disponible. En efecto, se ha presentado como un hecho seguro que se cuenta por lo menos con 200 millones de barriles de petróleo. Dios quiera que así sea. Pero cuidado, porque con las labores de exploración y pruebas hasta ahora realizadas, es claro que todavía no se puede tener una razonable certeza sobre el volumen del yacimiento ni se pueden echar las campanas al vuelo hasta tanto no se declare su comercialidad. Aún conociendo el espesor neto del estrato o de la roca portadora de hidrocarburos es necesario perforar dos o tres pozos adicionales para dimensionar el volumen de reservas con un grado aceptable de confiabilidad. La geometría elemental indica que mínimo se necesitan tres puntos para definir un área, a partir de la cual se calcula un volumen. Pero en el mundo de los hidrocarburos el volumen de reservas recuperables es aún más complejo. Es indispensable conocer las características de las rocas y de los fluidos depositados en sus entrañas. Mucha gente piensa que el petróleo se extrae de una corriente subterránea como la de un río. Las cosas sin embargo no son así. Alexander Mitchel, fue uno de los primeros en hacer caer en la cuenta que es en los intersticios o espacios entre grano y grano de las rocas (especialmente arenas y areniscas) donde se almacenan grandes volúmenes de petróleo. La porosidad mide precisamente la capacidad de almacenamiento de los intersticios y es una variable importante para conocer la dimensión del reservorio. Sin embargo, debido a la forma de los granos, a su compactación, a la cementación que los une y a otros factores, la porosidad medida en laboratorios o por otros métodos analíticos de campo da una variedad de valores, de los cuales se debe extraer un promedio representativo. Además, el volumen formado por los poros generalmente está saturado de petróleo y agua, relación que también se debe medir con precisión. Es decir, se necesita recopilar mucha más información y más datos que permitan cálculos confiables. (Continuará) *Constituyente del 91.El Heraldo-Editorial. Barranquilla, Viernes 7 de Marzo de 2003.