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¿ CUAL  GUERRA  CONTRA  LAS  DROGAS ?

From: Carmelo Ruiz Marrero: Semanario "Claridad",Puerto Rico.
Date: 12 Apr 2001
Time: 04:38:18
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~La muy celebrada "guerra contra las drogas" ocupa un lugar cada vez más central en la política de EstadosUnidos hacia América Latina. Al igual que con eldiscurso anticomunista de la guerra fría, esta nuevacruzada se ha convertido en un imperativo moral. El que tenga reservas, el que no colabore con esta guerra santa, es inmoral, o peor, está trabajando con los narcotraficantes, como han insinuado Romero Barceló e Ileana Colón Carlo.

~Que el narcotráfico es un problema no lo puede negar nadie. Pero en la "guerra contra las drogas" desatada por Wáshington se define la adicción como simplemente un problema de rompimiento de la ley, que se resuelve de manera violenta con la intervención de la policía y las fuerzas armadas. Este enfoque ha resultado ser un fracaso total, como veremos.

~El radar de la marina:

Comencemos con el radar relocalizable sobre el horizonte (ROTHR) que la marina acaba de construir en Vieques y Juana Díaz. Se supone que este sistema monitoree la jungla amazónica en busca de aviones de narcotráfico en camino a Estados Unidos. La facilidad en Vieques emite una señal que rebota de la ionosfera y de ahí llega a Suramérica. La señal entonces se refleja de nuevo hacia la ionosfera, y de ésta va hacia el receptor, que se encuentra en Fort Allen,Juana Díaz. Dos radares similares en Texas y Virginia cubren el Caribe y Centroamérica.

~¿Han servido de algo estos radares? De ninguna manera, de acuerdo con datos de la propia agencia federal antidrogas DEA. Según las cifras de la DEA,las agencias federales incautaron 114,808 kilos de coca en 1994, el primer año en que el ROTHR de Virginia estaba funcionando a tiempo completo. Pero en 1991, cuando no había ROTHR en Virginia, se incautaron 127,629 kilos. Las incautaciones en 1992 y 1993 también fueron más grandes que en 1994. Hace varios años la marina anunció que el sistema ROTHR había hecho posible la captura de aviones que contenían un total de 27 mil libras de cocaína. Pero esta cifra equivale a solamente 3.16% de toda la cocaína que entra a Estados Unidos anualmente.

~Cabe mencionar que el ROTHR no fue diseñado para detectar vuelos furtivos de aviones con droga, sino para detectar bombarderos soviéticos. Y, como señala el científico Neftalí García, el dichoso radar no puede detecar aviones que vuelen a menos de 500 metros de altura.

~De cualquier modo, la mayor parte de las drogas ilegales que entran a Estados Unidos no entran por avión sino por tierra a través de la frontera con México, específicamente 70 porciento, según un estudio reciente del White House National Drug Control Strategy. Como ya vimos, ningún ROTHR cubre esa área. Y aún si la cubriera, no serviría de nada, ya que solamente puede detectar aviones. El ROTHR tampoco detecta barcos, lo cual deja fuera de su alcance cualquier embarcación con drogas que viaje a Estados Unidos por el Caribe, el Golfo de México o el Pacífico. Tampoco podrá este sistema de alta tecnología detectar cargamentos de droga metidos dentro de vuelos legales, como aviones de pasajeros.

~A la deriva y sin liderato:

No se trata solamente de los fallos del ROTHR. Estados Unidos ha gastado cientos de millones de dólares en vigilancia electrónica en la frontera con México para prevenir la entrada de drogas, pero sin ningún resultado tangible, según un informe del Inspector General del Pentágono hecho en 1994. Dice el documento que en los cinco años anteriores se había cuadruplicado el presupuesto de vigilancia electrónica pero que no se había hecho progreso alguno que justificara este exhorbitante gasto.

Pero ese no es el único documento del propio gobierno de Estados Unidos que hace quedar mal a la "guerra contra las drogas". Los reporteros Alexander Cockburn y Jeff St. Clair informan en su libro "Whiteout: The CIA, Drugs and the Press" (Verso, 1998) que en 1996 el presidente Clinton usó su privilegio ejecutivo para evitar que se le entregara al Congreso un memorando escrito en abril de 1995 por el jefe de la DEA, Tom Constantine, y el director del FBI, Louis Freeh, en el que ambos criticaban fuertemente la política antidrogas de la administración, especialmente con relación a México. Según un artículo en el New York Times, Constantine y Freeh alegaban que la lucha contra el narcotráfico estaba "a la deriva" y "sin liderato", y que estaba siendo saboteada por el Departamento de Comercio, el Consejo de Seguridad Nacional y la CIA.

~Fiasco en los Andes:

La cruzada contra las drogas no sólo está fracasando en México sino en Suramérica también, según el Transnational Institute (TNI) y Acción Andina,organizaciones no gubernamentales basadas en Holanda y Bolivia respectivamente. En un informe conjunto publicado en 1999, titulado The Drug War in the Skies: The Success of a Failure, TNI y Acción Andina sostienen que la política antidrogas de Estados Unidos no sirve para nada.

El documento analiza la estrategia de "interrupción del puente aéreo", la cual es la pieza central de los esfuerzos antidrogas del Comando Sur en Colombia, Perú y Bolivia. Esta estrategia consiste en detectar e interceptar aviones de narcotráfico usando radares y bases militares- conocidas como Forward Operating Locations- en lugares como Ecuador y Curaçao.

El estudio de TNI y Acción Andina reporta que cuando en 1994 se llevaron a cabo vistas congresionales en Wáshington sobre la efectividad de las operaciones de interrupción de puente aéreo en Perú, los legisladores no obtuvieron respuesta a una pregunta sencillísima: ¿Cuántos aviones han interceptado? Los expertos que testificaron dieron estimados que variaban entre cero y 35 aviones detenidos.

La Oficina General de Contabilidad de Estados Unidos(GAO) llegó a las mismas conclusiones en un estudio que hizo sobre el Comando Sur en 1994. Según el estudio, los narcovuelos sobre Suramérica continuaron durante las operaciones de interrupción de puente aéreo. Los traficantes simplemente modificaban sus estrategias de vuelo y aumentaban sus transportes por tierra y agua.

Todo este andamiaje de radares, intervenciones militares y operativos policíacos es un derroche de dinero comparado con la rehabilitación de drogadictos. En 1994 la Corporación RAND, una institución que no tiene nada de progresista, publicó un estudio que concluye que la rehabilitación es siete veces más económica que el estado policial ("law enforcement"),diez veces más económica que incautar cargamentos de droga, y 23 veces más económica que atacar el narcotráfico en los países exportadores.

"El estudio de RAND ha generado mucho debate, pero sus conclusiones generales han sido confirmadas en un estudio tras otro", dijo el periodista galardonado Michael Massing en el semanario The Nation. "El tratamiento(de adictos) es tan barato que paga por sí mismo y más". =============== KOYAANISQATSI - ko.yaa.nis.qatsi (from the Hopi Language) n.:1. crazy life, 2. life in turmoil, 3. life out of balance, 4. life disintegrating. 5. a state of life that calls for another way of living.

Re: “Enrongate”.

From: SERGIO GÓMEZ MASERI-El Tiempo.
Date: 30 Dec 2002
Time: 03:24:43
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EL TIEMPO / INTERNACIONAL,Diciembre 29 de 2002.

RESUMEN DEL AÑO 2002 - EL MUNDO,Corresponsal de EL TIEMPO-Washington.

~El escándalo de Enron acabó de enlodar la confianza en Estados Unidos:

Los desplomes del Dow Jones y del Nasdaq pasaron a segundo plano ante el registro de fraudes, estafas, redadas del FBI, decomisos y personas esposadas ya camino a la cárcel.

No se trataba de un gran golpe contra la mafia o un operativo gigante contra el narcotráfico, como un lector desprevenido podía pensar. Si no, más bien, el día a día de un escándalo sin par en la historia de Estados Unidos, que ha venido a sacudir los cimientos del mundo corporativo en este país.

Los efectos se han sentido hasta en los predios de la Casa Blanca, pero principalmente, se ha minado la confianza de los inversionistas en las empresas, en un país que vivía de ella.

Fue así como las bolsas de valores vivieron este año momentos de verdadera angustia, con caídas espectaculares, y también fue así como la economía no pudo aliviarse, hasta el punto que el Presidente decidió al final del año cambiar a su equipo, liderado por el secretario del Tesoro, Paul O'Neill.

La crisis sacudió muy particularmente el negocio de auditoría, pues nadie entiende como las grandes firmas no descubrieron lo que estaba ocurriendo en las compañías, que mentían en sus cifras.

El caso Enron

El primer campanazo de alerta sonó el 2 de diciembre del 2001. Ese día, sorpresivamente, el gigante energético Enron se declaró en bancarrota. Su decisión se había precipitado luego de que las calificadoras de riesgo como Moody's degradaron el estatus de la millonaria deuda que había contraído la empresa con el paso de los años, generando una aguda caída en el precio de sus acciones en el mercado.

Pero mientras los principales directivos y dueños de la empresa, al tanto de la situación, habían logrado poner a salvo sus ingresos al vender sus acciones cuando los precios todavía se mantenían altos, más de 70.000 millones de dólares de pequeños accionistas se esfumaron de la noche a la mañana.

Además, gracias a la protección legal que brinda la figura de la bancarrota, quedaron en el congelador miles de millones de dólares en pensiones que Enron todavía adeuda a sus empleados.

A medida que los investigadores fueron ahondando en el asunto, apareció un complejo mapa de tentáculos que todavía no acaba de ser resuelto.

La "prestigiosa" firma de contabilidad Arthur Andersen está acusada de maquillar los balances de la empresa, el jefe de finanzas de Enron, Andrew Fastow, enfrenta 78 cargos criminales ante una corte en Houston, lo mismo que Kenneth L. Lay, jefe Ejecutivo de Enron, quien debe responder por enriquecimiento ilícito.

Y había más

En un comienzo, se pensó que el de Enron era un caso aislado. El lío vino cuando se encontró que era solo la punta de un Iceberg, que minó por completo la confianza de los estadounidenses.

En los meses siguientes Worldcom, Tyco International, Adelphia, Kmart. ImClone, Global Crossing, General Electric, Merrill Lynch, firmas analistas de Wall Street y muchas otras empresas, al igual que reconocidos nombres como Martha Stewart y la familia Rigas, fueron señalados por lo mismo: maquillar balances para esconder la situación real de las empresas, suministro de información privilegiada a sus ejecutivos, creación de firmas fantasmas para cuadrar cuentas y un sin fin de argucias poco éticas.

"Al comienzo se creyó que eran solo algunas manzanas podridas. Pero lo que queda claro ahora es que el mal estaba propagado por todas partes. Durante el período de prosperidad que se vivió en el país se convirtió en una práctica rutinaria modificar balances e inflar dividendos, pensando que a la vuelta de la esquina estaba nuevamente la bonanza. Cuando esta no llegó, no hubo forma de tapar el hueco", explica Jay Lorsh, profesor en Economía de la universidad de Harvard.

Incluso a Bush, al vicepresidente Dick Cheney y a varios miembros del gobierno también les sacaron sus "trapitos al sol". Muchos creen que la Casa Blanca estaba al tanto de la situación y no hizo nada para evitarla. O si lo hizo, según algunos, fue para favorecer los intereses de los empresarios en detrimento de los pequeños accionistas y empleados.

Y basan sus acusaciones en la extensa relación existente entre Bush y Enron. La compañía basada en Houston, Texas (el estado del que Bush fue gobernador), fue uno de los más grandes contribuyentes en la campaña del hoy presidente, pues entregó más de 500.000 dólares durante su carrera a la Casa Blanca. Y a los republicanos, en un período de dos años, la empresa les donó casi dos millones de dólares para las campañas legislativas.

Cheney también aportó su cuota al escándalo. En junio la organización Judicial Watch lo acusó de haber incurrido en prácticas contables indebidas, cuando era director ejecutivo del gigante petrolero Halliburton. De acuerdo con Judicial Watch, durante el período 1999-2001 la compañía infló sus ganancias por más de 445 millones de dólares "una práctica contable fraudulenta que ocasionó grandes perdidas a muchos estadounidenses".

Cambian las normas

Tal vez por la inminente guerra con Irak y ante la lucha contra el terrorismo, Bush no sintió en la cara el coletazo de Enron y sus secuaces. Pero el tema está lejos de desaparecer.

En el Congreso se han aprobado varias leyes que modifican las reglas de juego para las auditorias de las grandes compañías, elevan la responsabilidad de los directivos y piden cárcel para los evasores.

Otras iniciativas e investigaciones están aún por venir, muy a pesar de los intereses del partido republicano, que suele tener amplios nexos con el mundo corporativo.

Su impacto, además, se ha sentido quizás en donde más les duele a los estadounidenses: la billetera. Cientos de inversionistas extranjeros y domésticos han retirado sus apuestas en vista de la incertidumbre del mercado. Lo que se ha traducido en más quiebras y un desempleo que el mes pasado alcanzó un preocupante 6 por ciento.

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