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¿ CUAL  GUERRA  CONTRA  LAS  DROGAS ?

From: Carmelo Ruiz Marrero: Semanario "Claridad",Puerto Rico.
Date: 12 Apr 2001
Time: 04:37:41
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~La muy celebrada "guerra contra las drogas" ocupa un lugar cada vez más central en la política de EstadosUnidos hacia América Latina. Al igual que con eldiscurso anticomunista de la guerra fría, esta nuevacruzada se ha convertido en un imperativo moral. El que tenga reservas, el que no colabore con esta guerra santa, es inmoral, o peor, está trabajando con los narcotraficantes, como han insinuado Romero Barceló e Ileana Colón Carlo.

~Que el narcotráfico es un problema no lo puede negar nadie. Pero en la "guerra contra las drogas" desatada por Wáshington se define la adicción como simplemente un problema de rompimiento de la ley, que se resuelve de manera violenta con la intervención de la policía y las fuerzas armadas. Este enfoque ha resultado ser un fracaso total, como veremos.

~El radar de la marina:

Comencemos con el radar relocalizable sobre el horizonte (ROTHR) que la marina acaba de construir en Vieques y Juana Díaz. Se supone que este sistema monitoree la jungla amazónica en busca de aviones de narcotráfico en camino a Estados Unidos. La facilidad en Vieques emite una señal que rebota de la ionosfera y de ahí llega a Suramérica. La señal entonces se refleja de nuevo hacia la ionosfera, y de ésta va hacia el receptor, que se encuentra en Fort Allen,Juana Díaz. Dos radares similares en Texas y Virginia cubren el Caribe y Centroamérica.

~¿Han servido de algo estos radares? De ninguna manera, de acuerdo con datos de la propia agencia federal antidrogas DEA. Según las cifras de la DEA,las agencias federales incautaron 114,808 kilos de coca en 1994, el primer año en que el ROTHR de Virginia estaba funcionando a tiempo completo. Pero en 1991, cuando no había ROTHR en Virginia, se incautaron 127,629 kilos. Las incautaciones en 1992 y 1993 también fueron más grandes que en 1994. Hace varios años la marina anunció que el sistema ROTHR había hecho posible la captura de aviones que contenían un total de 27 mil libras de cocaína. Pero esta cifra equivale a solamente 3.16% de toda la cocaína que entra a Estados Unidos anualmente.

~Cabe mencionar que el ROTHR no fue diseñado para detectar vuelos furtivos de aviones con droga, sino para detectar bombarderos soviéticos. Y, como señala el científico Neftalí García, el dichoso radar no puede detecar aviones que vuelen a menos de 500 metros de altura.

~De cualquier modo, la mayor parte de las drogas ilegales que entran a Estados Unidos no entran por avión sino por tierra a través de la frontera con México, específicamente 70 porciento, según un estudio reciente del White House National Drug Control Strategy. Como ya vimos, ningún ROTHR cubre esa área. Y aún si la cubriera, no serviría de nada, ya que solamente puede detectar aviones. El ROTHR tampoco detecta barcos, lo cual deja fuera de su alcance cualquier embarcación con drogas que viaje a Estados Unidos por el Caribe, el Golfo de México o el Pacífico. Tampoco podrá este sistema de alta tecnología detectar cargamentos de droga metidos dentro de vuelos legales, como aviones de pasajeros.

~A la deriva y sin liderato:

No se trata solamente de los fallos del ROTHR. Estados Unidos ha gastado cientos de millones de dólares en vigilancia electrónica en la frontera con México para prevenir la entrada de drogas, pero sin ningún resultado tangible, según un informe del Inspector General del Pentágono hecho en 1994. Dice el documento que en los cinco años anteriores se había cuadruplicado el presupuesto de vigilancia electrónica pero que no se había hecho progreso alguno que justificara este exhorbitante gasto.

Pero ese no es el único documento del propio gobierno de Estados Unidos que hace quedar mal a la "guerra contra las drogas". Los reporteros Alexander Cockburn y Jeff St. Clair informan en su libro "Whiteout: The CIA, Drugs and the Press" (Verso, 1998) que en 1996 el presidente Clinton usó su privilegio ejecutivo para evitar que se le entregara al Congreso un memorando escrito en abril de 1995 por el jefe de la DEA, Tom Constantine, y el director del FBI, Louis Freeh, en el que ambos criticaban fuertemente la política antidrogas de la administración, especialmente con relación a México. Según un artículo en el New York Times, Constantine y Freeh alegaban que la lucha contra el narcotráfico estaba "a la deriva" y "sin liderato", y que estaba siendo saboteada por el Departamento de Comercio, el Consejo de Seguridad Nacional y la CIA.

~Fiasco en los Andes:

La cruzada contra las drogas no sólo está fracasando en México sino en Suramérica también, según el Transnational Institute (TNI) y Acción Andina,organizaciones no gubernamentales basadas en Holanda y Bolivia respectivamente. En un informe conjunto publicado en 1999, titulado The Drug War in the Skies: The Success of a Failure, TNI y Acción Andina sostienen que la política antidrogas de Estados Unidos no sirve para nada.

El documento analiza la estrategia de "interrupción del puente aéreo", la cual es la pieza central de los esfuerzos antidrogas del Comando Sur en Colombia, Perú y Bolivia. Esta estrategia consiste en detectar e interceptar aviones de narcotráfico usando radares y bases militares- conocidas como Forward Operating Locations- en lugares como Ecuador y Curaçao.

El estudio de TNI y Acción Andina reporta que cuando en 1994 se llevaron a cabo vistas congresionales en Wáshington sobre la efectividad de las operaciones de interrupción de puente aéreo en Perú, los legisladores no obtuvieron respuesta a una pregunta sencillísima: ¿Cuántos aviones han interceptado? Los expertos que testificaron dieron estimados que variaban entre cero y 35 aviones detenidos.

La Oficina General de Contabilidad de Estados Unidos(GAO) llegó a las mismas conclusiones en un estudio que hizo sobre el Comando Sur en 1994. Según el estudio, los narcovuelos sobre Suramérica continuaron durante las operaciones de interrupción de puente aéreo. Los traficantes simplemente modificaban sus estrategias de vuelo y aumentaban sus transportes por tierra y agua.

Todo este andamiaje de radares, intervenciones militares y operativos policíacos es un derroche de dinero comparado con la rehabilitación de drogadictos. En 1994 la Corporación RAND, una institución que no tiene nada de progresista, publicó un estudio que concluye que la rehabilitación es siete veces más económica que el estado policial ("law enforcement"),diez veces más económica que incautar cargamentos de droga, y 23 veces más económica que atacar el narcotráfico en los países exportadores.

"El estudio de RAND ha generado mucho debate, pero sus conclusiones generales han sido confirmadas en un estudio tras otro", dijo el periodista galardonado Michael Massing en el semanario The Nation. "El tratamiento(de adictos) es tan barato que paga por sí mismo y más". =============== KOYAANISQATSI - ko.yaa.nis.qatsi (from the Hopi Language) n.:1. crazy life, 2. life in turmoil, 3. life out of balance, 4. life disintegrating. 5. a state of life that calls for another way of living.

El Año Petrolero.

From: ALFONSO LOPEZ MICHELSEN.
Date: 29 Dec 2002
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~Se aproxima crisis por falta de nuevos descubrimientos.

El Heraldo-Editorial.Edición digital 3076.

Barranquilla, Domingo 29 de Diciembre de 2002.

La parálisis de la economía venezolana, provocada por la oposición, ha revestido de una nueva actualidad el problema del petróleo en Colombia. Se ha demostrado que nuestras existencias no son suficientes para abastecer en mínima parte las necesidades del país vecino.

Es algo que me lleva a insistir en el tema de la gravedad crítica de nuestra situación en materia de petróleos, sobre la cual predica en el desierto el Senador Hugo Serrano Gómez y de la cual yo mismo me he ocupado en ocasiones anteriores. Es un dicho común el de que “los árboles no dejan ver el bosque” y, plagiándolo, para este caso, podríamos decir que “los precios internacionales del petróleo en estos años no dejan ver el desastre administrativo y económico de Ecopetrol, bajo la administración Pastrana. La confusión llega al extremo de que el actual Ministro de Minas asimila y explica la crisis de los petróleos colombianos como una manifestación más de la depresión general de nuestra economía, como si los precios del petróleo no estuvieran cada día más por los cielos.

Quienes se deleitan leyendo en la prensa cifras gigantescas sobre la primera empresa del país, Ecopetrol, se abstienen de analizar tanto el origen de tan espectacular crecimiento, como el futuro a mediano plazo de la empresa que lo genera y no caen en cuenta de que antes de tres años, y subsistiendo los altos precios que ahora nos hacen sentir prósperos, estaremos comprándole el petróleo, en dólares, a las internacionales asociadas, dentro del esquema establecido desde 1974. El petróleo será extraído del suelo colombiano, pero de propiedad extranjera, ya que nuestra participación en los contratos de asociación no alcanzará para alimentar nuestras refinerías.

Unos años más y ya no será con hidrocarburos colombianos, sino con físicas importaciones de otras latitudes como se alimentará el consumo. Finalmente y en menos de una década, se pondrá de bulto que Ecopetrol era una empresa que no producía ingresos reales ni para pagar el personal que tenía a comienzos del siglo XXI. ¡Ya ha renunciado deliberadamente a funcionar como una empresa petrolera, propiamente dicha, y a ser, más bien, una recaudadora de impuestos y sobre tasas!.

¿Cómo ha sucedido semejante descalabro? Muy sencillo. El objeto social de Ecopetrol era producir petróleo, buscándolo, explorándolo, explotándolo, refinándolo y comercializándolo, para, luego, distribuirlo en forma de combustibles. ¡Pero, con excepción de la refinación, ninguna de estas funciones ha desempeñado Ecopetrol en este siglo XXI!.

La sísmica, que es el primer paso en la búsqueda de petróleo, está casi totalmente en manos de las transnacionales. Se había planeado un promedio de 5.000 kilómetros por año y el último dato de Ecopetrol es de 190 kilómetros, en promedio, quedando el resto al cuidado de las petroleras asociadas.

Si del favorable resultado de los estudios de la sísmica se presumía que había petróleo, el paso siguiente era el de perforar en su búsqueda, para lo cual se planeaban 200 pozos exploratorios entre el Estado colombiano y las empresas asociadas. Pero el balance no puede ser más desconsolador. Ecopetrol perforó en los últimos cuatro años, 4 pozos exploratorios A3, a tiempo que las asociadas perforaron 55 pozos exploratorios A3.

Los resultados están a la vista. En 1999, la producción de petróleo fue de 826.000 barriles diarios, que, en el 2002, se redujeron a 575.000 barriles diarios, con la perspectiva de 530.000 para el año 2003. Las reservas de petróleo del país para ese entonces eran de 2.289 millones de barriles y en el 2002 son de 1.680 millones.

En esta suma está comprendido Ecopetrol con 598 millones de barriles, que hoy están reducidos a 358 millones. En los últimos veinte años Ecopetrol ha sacado de sus reservas cerca de 600 millones de barriles y, para reponerlos, sólo ha encontrado 45 millones de barriles en el mismo período.

En el caso de la refinación sucede algo semejante. La utilidad de barril refinado era de US$5.oo, que no llegan a los US$2.oo, cuando los equipos obsoletos y mal mantenidos de Barrancabermeja y Cartagena trabajan a media máquina. ¿Qué nos deparará el porvenir si no se reestructura Ecopetrol y no se llegan a encontrar nuevos hallazgos?: La importación de gasolina afectará nuestra balanza comercial, con un pasivo en dólares provenientes de otras exportaciones, destinado a pagar las importaciones de petróleo.

Sin embargo, para no caer en la desesperanza y ante el inminente desastre, las Directivas de Ecopetrol se ufanaban, a la sombra del Ministro de Minas de entonces, de haber firmado una cifra récord en contratos de asociación en sólo dos años. Nada menos que 62 contratos, pero se callaba el hecho de que ninguno de los contratistas había encontrado petróleo y que 41 de entre ellos se habían retirado del negocio.

Las cifras, divulgadas a todo timbal, parecían esplendorosas y las noticias sobre nuevos yacimientos no se hicieron esperar, con alzas de sus acciones en las lonjas internacionales.

El milagro obedecía, según sus promotores, a la sabia y prudente estrategia de reducir en los nuevos contratos de asociación la participación del Estado y aumentar la del socio, con el objeto de atraer la inversión extranjera, ansiosa de explotar este nuevo potosí, que se divulgaba por el mundo entero, aún en el recinto de las Naciones Unidas y en donde quiera que se reunía una convención de petróleos. Sin embargo, a pesar de las ventajas que se otorgaban, las grandes compañías transnacionales, la Shell, la Exon, la British, la Texas, la Chevron, la Occidental y Total, que tuvieron una experiencia de años en nuestro suelo, no aumentaron sus inversiones sino que conscientes de la grave situación de orden público en Colombia, se limitaron a mantener sus explotaciones a un altísimo costo.

El balance final es el de que Ecopetrol como empresa petrolera ha entrado en franca decadencia: Ya no explora, no perfora, no construye oleoductos ni poliductos y sus refinerías obsoletas se singularizan en el Continente por su bajo rendimiento. La empresa ha entrado en crisis financiera por sus altos costos de producción, sus pasivos laborales y el hecho desafortunado de que sus reservas, como ya se ha visto, se están agotando, año tras año.

La luz al final del túnel está en nuestras reservas de gas, que son apreciables tanto en el interior del país como en las áreas submarinas alrededor de La Guajira. El gas tiene ventajas ecológicas sobre otros combustibles y puede aprovecharse tanto para menesteres domésticos como para efectos industriales y el transporte vehicular.

Próximamente nos ocuparemos de la prórroga del contrato con la Texas, que debería revertir a la Nación el 31 de diciembre del año 2004 y que, sin embargo, Ecopetrol se propone prorrogar cuando, con un costo de aproximadamente US$40 millones, la totalidad del gas explotable quedaría en poder de la Nación, hasta agotarse, ya que gran parte de la inversión necesaria se adelantó oportunamente, e ingresaría al patrimonio nacional.

***

Con motivo de las vacaciones de fin de año, esta columna dejará de aparecer por algún tiempo. Quien la suscribe formula votos de prosperidad para sus lectores y para el país entero en el año que se inicia. Alguien decía, no sin razón, que las malas noticias son el preludio de excelentes nuevas. Ojalá se compruebe en el caso de Colombia.

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