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Christianity is Being Brutally Attacked!

From: Alejandro Mario Palacio Polo
Date: 10 Jul 2000
Time: 07:51:36
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July 10, 2000 Islamic Threat Haunts Malaysia ------------------------------ Filed at 3:37 a.m. EDT By The Associated Press ...The Islamic upsurge comes as Malaysia's neighbor to the south and east, predominantly Muslim Indonesia, has been rocked by insurgent Islamic radicals fighting a Christian minority. And west of Malaysia, mostly Roman Catholic Philippines combats separatist movements in the Muslim-majority province of Mindanao...

July 10, 2000 Fiji Villagers Riot After Rebel Speight Wins Deal By REUTERS ..."A mob burned down a masonic lodge near the sea in Levuka about 4:30 a.m. (1630 GMT Sunday)," Major Howard Politini told Reuters. Levuka is part of the Lomaivitti group of islands some 100 km (60 miles) northeast of Suva.

The villagers saw the lodge as an anti-Christian symbol and a reminder of the British colonial era, Politini said. ...

****************************** In the U.S. the Crusades are constantly criticized; and Jihad is romanticized.

Re: Legislador involucra a Bush con Enron.

From: Petrolero en Colombia.
Date: 03 Nov 2002
Time: 20:20:04
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~Petrolero en Colombia.

Tomado de:<http://www.sodepaz.org/Actualidad/petroleocolombia.htm>

Bush puede enfrentar una controversia por sus intereses personales en campos petroleros en zonas de guerra del país, que valen más de US$230 millones.

Todo empezó el 19 octubre de 1999 cuando el presidente Andrés Pastrana y el candidato a la Presidencia de los Estados Unidos, George W. Bush, se reunieron en Austin, Texas. Bush, entonces gobernador del estado de Texas y precandidato por el partido republicano, se declaró muy cercano a Colombia y le prometió apoyo a Pastrana en caso de ser elegido como el sucesor de Clinton.

A finales del año pasado, cuando en la Casa de Nariño se celebraba la elección de Bush, el propio presidente Pastrana comentó que la cercanía del nuevo presidente de los Estados Unidos con Colombia se debía no sólo a que había sido asesor de una empresa petrolera con millonarias inversiones en el país, sino a que la familia del nuevo presidente poseía acciones en esa compañía.

Pastrana recordó que en 1999, durante su visita a Austin, el entonces gobernador Bush le coordinó un encuentro con prestigiosos empresarios del sector petrolero y energético de Texas para que valoraran posibles inversiones en Colombia. Pero también le reveló que él ya tenía inversiones en Colombia por cuenta de Harken Energy Corporation, una firma petrolera cuya casa matriz está en Houston, Texas, y que tiene una filial en Bogotá, donde aparece registrada como Harken de Colombia Ltda.

Bush llegó a tener 345.426 acciones y un poder de influencia que consolidó la imagen de Harken.

El ingreso de Harken a Colombia no fue accidental. Rastreando los orígenes de la historia, CAMBIO pudo establecer que Bush empezó a interesar- se en el país gracias a su amistad con Rodrigo Villamizar, ex ministro de Minas y Energía del gobierno de Ernesto Samper.

Bush y Villamizar se conocieron a finales de la década del 60 en la Universidad de Yale y en la facultad de Administración de Empresas de la Univer- sidad de Harvard. Los dos siempre mostraron interés por el tema petrolero y desde entonces Villamizar se convirtió en uno de los principales consejeros de Bush en asuntos que tenían que ver con América Latina. Consultado por CAMBIO, Villamizar dijo desde Houston que “Bush siempre ha creído en Colombia para invertir, así como lo ha hecho en Ecuador y Perú o en los estados de Oklahoma y Louisiana”.

~Las inversiones de Bush.

Los primeros pinos que hizo Bush en negocios de petróleo fueron con pequeñas compañías de su familia en Texas, pero los resultados negativos de esas incursiones empezaron a crearle fama de mal empresario.

En los sectores petroleros de Estados Unidos se asegura que en 1986 Harken lo salvó de la quiebra cuando compró parte de las acciones de Spectrum 7, una empresa creada por Bush Jr. en momentos en que su padre, George, aspiraba a la Presidencia de los Estados Unidos. Spectrum 7 estaba al borde de la bancarrota cuando Harken la salvó.

Harken figuró entre las empresas que contribuyeron a la financiación de las dos campañas presidenciales de Bush padre. Harken hizo lo mismo con las del hijo tanto para la gobernación de Texas en 1994 y en 1998, como para la Presidencia en 2000.

Gracias a la fusión realizada entre Harken y Spectrum 7 en noviembre de 1986, el actual presidente Bush acabó convertido en uno de los propietarios de la nueva firma con 212.152 acciones de capital. Luego, el 10 de marzo de 1987, compró otras 80.000 acciones, y 25.000 más el 6 de junio de 1989. Su inversión llegó en 1993 a 345.426 acciones, lo que representa el 1,1% del valor de la empresa, algo insignificante en un país de gran concentración de capital como Colombia, pero nada despreciable en un país como Estados Unidos, donde los grandes potentados controlan compañías con el 5% ó el 10%.

Mientras Villamizar era ministro de Minas, Ecopetrol le adjudicó a Harken tres de los cinco contratos que hoy tiene con el Estado.

~Las ganancias de la guerra:

Aunque Bush siempre ha calificado su participación en Harken como “insignificante”, investigaciones realizadas por The Washington Post y The Wall Street Journal demostraron que la familia Bush siempre mantuvo “las posiciones sustanciales” en el plano directivo de la compañía. Según la biografía de Bush que difundió el Departamento de Estado, el nuevo presidente habría dicho en alguna oportunidad una frase que puede explicar todo esto: “Aprendí el valor de la diplomacia personal al ver cómo mi padre creaba amistades y relaciones con gobernantes extranjeros”.

La influencia de la familia Bush sobre Harken creció cuando Bush padre asumió la Presidencia de los Estados Unidos en 1989. Entonces, Bush hijo pasó a formar parte de la junta directiva de la firma y se desempeñó como director y consultor con un salario que empezó en US$80.000 al año y que llegó después hasta US$120.000.

Pero a comienzos de la década del 90, los intereses económicos del delfín empezaron a crearle problemas al padre. A Harken le fue otorgado por 35 años un contrato en Bahrein, en el Golfo Pérsico, por encima de multinacionales con mayor experiencia como Amoco. Según Bill Muntaglio, investigador autor del libro First Son sobre Bush hijo y su padre, “analistas de la industria petrolera quedaron atónitos cuando Harken se quedó con el negocio, en momentos en que Amoco ya había iniciado negociaciones con el ministro de Petróleos de Bahrein”, cuyo gobierno es uno de los principales aliados de Washington en la zona. La sensación de que Bush padre había influido en Bahrein en favor de la compañía de su familia quedó en el aire.

El negocio disparó el valor de las acciones de Harken y el 22 de junio de 1990 Bush Jr. vendió buena parte de las suyas, lo que le significó ganancias superiores al 200%. Pocas semanas después estalló la Guerra del Golfo, la exploración fracasó y las acciones de Harken se derrumbaron. Entonces se oyeron voces en tono acusador que sindicaban a Bush Jr. de haber sacado provecho personal de información privilegiada en el sentido de que venía la guerra y las acciones caerían.

Influyentes medios de comunicación como la revista Time se preguntaron entonces cómo una empresa sin prestigio internacional había sido utilizada por el hijo del presidente para especular y enriquecerse. La investigación no terminó en sanción alguna contra los Bush, pero el debate ético no dejó bien parada a la familia presidencial. Para los analistas de la prensa y para la opinión pública en general, no cabía duda de que el interés patriótico había sido manipulado cuando los intereses financieros de la familia presidencial estaban muy cerca del frente de combate.

Harken fue una de las petroleras que intercedieron ante el Congreso para la aprobación del Plan Colombia.

Los cargos de tráfico de influencias contra Bush Jr. se repitieron en 1994, cuando siendo candidato a la gobernación de Texas, el semanario neoyorquino The Nation lo acusó de presionar al ministro de Obras Públicas de Argentina, Rodolfo Terragno, para que le adjudicara un contrato de gas a la multinacional Enron, una de las compañías que habían aportado recursos a su campaña electoral. El gobierno de Raúl Alfonsín no cedió a las pretensiones de Bush, pero más tarde, durante la primera administración de Carlos Menem, amigo de los Bush, la construcción del gasoducto entre Argentina y Chile le fue entregada en concesión a Enron.

~Harken en Colombia:

El ingreso de Harken a Colombia empezó a estudiarse a comienzos de la década del 90 y se formalizó en 1992 cuando Ecopetrol le adjudicó un contrato de exploración entre los municipios de Maní y Orocué, en Casanare (ver mapa) al que se sumaron cuatro más, el último de los cuales se suscribió en 1998. Vale la pena destacar que entre 1995 y 1997, cuando Rodrigo Villamizar se desempeñaba como ministro de Minas y Energía, Ecopetrol le adjudicó a Harken tres de los cinco contratos de exploración que hoy tiene con el estado colombiano. “En esta adjudicación no había impedimento alguno porque los contratos beneficiaron al país y no a mí”, dijo Villamizar a CAMBIO.

Si a Harken le va bien, Bush puede ganar millones de dólares. Si, por ejemplo, la guerra los afecta, puede perder otro tanto.

En la actualidad, Harken es una de las compañías con más contratos vigentes, con posibilidades de exploración durante seis años y de producción durante 22 años más. Aunque la mayoría de los proyectos se encuentran todavía en la etapa de exploración y sólo tres pozos están produciendo crudo, en su página web Harken Energy Corporation muestra a Colombia como su principal inversión hacia el futuro, por encima de Estados Unidos y de otros países de América Latina.

En los círculos petroleros internacionales Harken es percibida como una empresa sólida porque, además de sus inversiones en varios estados de Estados Unidos, tiene la capacidad de apostarle a un país en donde los riesgos son muy altos y al que sólo se le miden las grandes petroleras como Oxy y BP. De hecho, en su página web, Harken Energy demuestra que sus inversiones más importantes están en Colombia, pues son más del doble de lo que tiene en Estados Unidos. Según el ex ministro Villamizar, “gracias al interés de Bush en Colombia, Harken ha invertido cerca de 250 millones de dólares en busca de petróleo, lo que le ha representado al país importantes ingresos en divisas”.

~Conflicto de intereses:

Pero más allá de lo anecdótico, la conexión del actual presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, con Harken y de ésta con Colombia pueden tener importantes efectos políticos, pues el futuro de Colombia, de su economía, de los inversionistas extranjeros como Harken, depende en buena medida del apoyo que Washington le brinde.

Desde un punto de vista pragmático, para Colombia la situación puede ser positiva, pues si al país le va bien, a Harken y a Bush les puede ir bien. De donde se puede deducir que Bush podría tener el mayor interés en que a Colombia le vaya bien.

Pero el asunto es más delicado. El cruce de cables entre los negocios del presidente Bush y la política exterior que hoy debe orientar, tiene sus semillas en 1999 cuando las principales petroleras estadounidenses –Harken entre ellas–, empezaron a cabildear ante el Congreso en Washington para presionar la aprobación del Plan Colombia. Incluso se creó el grupo conocido como US Colombia Business Partnership del que forman parte multinacionales que tienen negocios en Colombia y que están interesadas en que se mejoren los niveles de seguridad para proteger sus inversiones.

Como en el caso de Bahrein, el presidente Bush podría terminar envuelto en un conflicto de intereses, pues en su caso resulta difícil separar sus negocios personales de los asuntos de política exterior y seguridad de su país, aún si se tiene en cuenta que sus acciones en Harken están en poder de un fideicomiso y él no las controla desde que asumió la Presidencia. El fideicomiso sólo garantiza que él no pueda intervenir en decisiones de Harken. En cuanto a Colombia, el país del que depende el futuro de Harken, bien puede ser favorecido por determinaciones presidenciales de Bush. Basta con imaginar que si a Harken le va bien en Colombia y sus pozos operan de modo exitoso, Bush puede ganar millones de dólares. Y si no, si por ejemplo la guerra los afecta, puede perder otro tanto.

No es de extrañar que si un día se intensifica la intervención estadounidense en Colombia, la oposición a Bush y los medios de comunicación cuestionen el hecho de que su comandante en jefe decida invertir millones de dólares y arriesgar la vida de decenas de soldados estadounidenses en un país donde tiene tantos y tan valiosos intereses personales.

“Gracias a Bush, Harken ha invertido en Colombia 250 millones de dólares en busca de petróleo”. Rodrigo Villamizar, ex ministro de Minas.

Andrés Pastrana y George W. Bush se encontraron de nuevo el pasado 27 de febrero. Bush ya no era el gobernador del estado petrolero por excelencia de Estados Unidos, sino el Presidente de los Estados Unidos. Volvieron a hablar de economía y de petróleo, aunque Bush ya no le habló de Harken. Sin embargo, le aseguró al presidente colombiano que defenderá el Plan Colombia a capa y espada, y que promoverá más inversión estadounidense en Colombia. “Ante todo soy un libre comerciante”, le dijo. Y es tal vez esta vocación la que lo puede meter en problemas.

El debate está planteado y dará mucho de qué hablar sobre todo si se tiene en cuenta que el Congreso de los Estados Unidos acaba de anunciar que espera que el presidente Bush explique en las próximas semanas los alcances del Plan Colombia no sólo bajo la perspectiva de la seguridad nacional sino frente a las inversiones de los empresarios privados estadounidenses en Colombia. Sólo entonces se sabrá si el fantasma de Harken hará temblar al presidente Bush y tendrá efectos para Colombia.

~Bush como petrolero:

Huyéndole a las quiebras.

Una vez George Bush Jr. se graduó en Yale y Harvard decidió ir a probar suerte en Midland, Texas, un pueblo en el que su familia ya era reconocida entre los empresarios petroleros. Según una biografía publicada por el Departamento de Estado luego de su posesión como presidente de los Estados Unidos, su historia petrolera empezó como landman, un pequeño empresario que investiga los derechos de propiedad de terrenos aptos para la exploración y luego los arrienda. Enseguida decidió trabajar en casos de derechos de regalías y después arriesgó en proyectos de perforación de pozos. No le iba bien pero era muy reconocido entre los ejecutivos del sector. En 1978 se lanzó como aspirante al Congreso con el apoyo de varios empresarios petroleros y perdió

Creó empresas petroleras que no tuvieron mayor trascendencia como Zapata Oil en la cual lo apoyaron varios inversionistas. Pero no encontró petróleo y sus socios perdieron dos millones de dólares. Luego fundó Arbusto Energy en honor al significado en español de su apellido. Cuando la quiebra volvió a amenazar recibió el apoyo de Philip Uzielli, un inversionista con intereses en Panamá y cercano a su padre. Uzielli compró el 10% de Arbusto Oil en un millón de dólares a pesar de que había sido valorado en US$400.000. Luego cambió el nombre de la empresa a Bush Exploration en busca de mayor publicidad pero, dice la biografía divulgada por el Gobierno norteamericano, “las cosas no marcharon bien y los precios del petróleo empezaron a caer a principios de la década del 80, lo que dificultó la operación de la nueva empresa”. En 1984 Bush decidió fusionar la compañía con otra pequeña empresa de exploración llamada Spectrum 7, con sede en Cincinnati y oficina en Midland, de la cual pasó a ser presidente. Una vez más, la crisis se hizo insostenible a pesar de controlar 180 pozos en Texas, hasta que apareció en 1986 la propuesta salvadora de Harken Energy Corporation. A pesar de que su eficacia como empresario petrolero no le ayudó mucho, su apellido sí resultó definitivo (ver artículo central). El diario Washington Post citó a Paul Rea, un ex presidente de Spectrum 7, que reconoció que “una de las razones por las cuales Harken se interesó por la compañía fue porque allí estaba George. Ellos pensaban que el apellido Bush sería una gran ayuda y por ello lo querían de su lado”. Con él Harken se posicionó en el mercado internacional pero casi quiebra cuando el controvertido contrato en Bahreim resultó fallido. A pesar de los traspiés la billetera de Bush siempre salió fortalecida.

~A la espera de un golpe de suerte: Colombia es la esperanza.

Para decirlo de la manera más sencilla posible, la suerte de Harken Energy Corporation está íntimamente atada a la de sus proyectos en Colombia. Y es que la empresa con sede en Houston tiene cinco contratos de asociación en el país, muy por encima de sus intereses en Costa Rica o incluso en los Estados Unidos. Aunque sólo dos campos están en producción, gracias a yacimientos de tamaño relativamente pequeños –de menos de 5.000 barriles diarios–, la empresa mantiene el optimismo en las posibilidades de encontrar depósitos de crudo más grandes. Según Harken, las reservas probadas en Colombia tenían un valor presente, antes de impuestos, de 224,6 millones de dólares a junio 30 de 2000, una suma bien superior a las que tiene en los Estados Unidos, estimadas en 95,8 millones de dólares a finales de 1999.

Las cifras conocidas de Harken dejan en claro que la empresa se está jugando casi todo en Colombia. Las pérdidas en 1999 fueron de 13 millones de dólares con ventas de 20 millones de dólares, una mejoría notable, pero no suficiente frente al saldo en rojo de 53 millones de dólares que dejó el ejercicio de 1998. El mercado de valores ha mostrado una actitud cambiante frente a la compañía. La acción que llegó a cotizarse en US$13,10 en los últimos 12 meses, alcanzó a caer a US$1,25 y estaba en cerca de US$5 la semana pasada. El valor de la empresa, según su cotización reciente en bolsa, es de unos 88 millones de dólares, una cifra relativamente menor en los Estados Unidos.

¿Son tales cifras evidencia de una gran fragilidad? Sí y no. Harken, al igual que decenas de empresas exploradoras de ese tamaño, depende de su éxito en unas cuantas áreas y de la mezcla adecuada de suerte y técnica. En sus más de 20 años de historia la empresa ha estado tanto al borde del colapso, como ha tenido épocas de vacas gordas. Es con la intención de ver reverdecer sus laureles que la compañía se ha jugado sus cartas en Colombia. La explicación oficial es que las posibilidades de encontrar tesoros en materia petrolera en territorios conocidos, como los de Estados Unidos, es muy escasa. En cambio Colombia sigue siendo un territorio relativamente inexplorado en el cual una empresa del tamaño de Harken puede hacer una buena fortuna, como en su momento y bajo condiciones similares le ocurrió a Triton en el caso de Cusiana. Si los riesgos de operar en el país le preocupan a Harken, hay que decir que eso está dentro de los cálculos típicos de una industria que se mueve normalmente en condiciones inhóspitas, en los más remotos confines del mundo. La empresa se precia de conocer bien el territorio nacional y para ello cuenta con dos colombianos en sus altas esferas: Gabriel Gustavo Cano Velásquez, gerente de la operación en el país, y Guillermo Sánchez, vicepresidente en el área de desarrollo de negocios.

En lo que va del año las noticias han traído unas de cal y otras de arena. Por una parte, el pozo Olivo 2 en el contrato Bolívar no dio resultado, después de una inversión de varios millones de dólares. Por otra, el pozo Estero 2 en el contrato Alcaraván dio resultados positivos con una producción cercana a los 1.500 barriles de petróleo diarios, lo cual aumenta en casi 30% la capacidad de producción de la compañía. Tal como dijo su presidente, Mikel Faulker, a comienzos de mes: “La capacidad de producción adicional potencial (...) debe tener un impacto significativo sobre nuestro desempeño en 2001”.

~Harken en cifras:

*Reservas avaluadas en los Estados Unidos antes de impuestos: 95,8 millones de dólares Reservas avaluadas para Colombia antes de impuestos: 224,6 millones de dólares (a junio 30 del 2000) *Promedio de producción aproximada de barriles por día: 4.700, un 39% más sobre el promedio de 1999 *Capital de trabajo: 18,4 millones de dólares de un efectivo disponible de 26,8 millones de dólares Valor presente por acción de la empresa: US$4,7 muy bien posicionada en el mercado de bolsa Valor neto de activos con un crecimiento de 47% durante los últimos cinco años *Terrenos en todo el mundo calculados en dos millones de acres, unas 500.000 hectáreas Cinco contratos vigentes en Colombia con posibilidades de exploración a seis años y producción a 22 años *Activos comprados por 600 millones de dólares en todo el mundo Ha atraído y cerrado transacciones equivalentes a 1.000 millones de dólares *Utilidades antes de impuestos por 19,6 millones de dólares durante el último trimestre

FUENTE: HARKEN ENERGY CORPORATION A SEPTIEMBRE 30 DE 2000

~Las operaciones internacionales: Nuevas inversiones en Latinoamérica

Además de sus inversiones en Colombia, Harken maneja proyectos de inversión en Estados Unidos en Four Corners, Nuevo México, Texas, Arkansas, Mississippi y Louisiana. En Latinoamérica también trabaja en Costa Rica en un contrato en el que se asoció con MKJ para manejar cuatro concesiones que suman un total de 5.634 kilómetros cuadrados localizados dentro del Mar Caribe, desde el Parque Nacional Tortuguero hasta el Refugio Nacional de Vida Silvestre Gandoca Manzanillo, en la frontera con Panamá. Allí la controversia se desató por las garantías para el cumplimiento de las normas ambientales. Harken declara en su página de internet que los próximos países en los que suscribirá contratos de exploración son Chile, Ecuador, Perú, Panamá, Honduras, Nicaragua y Belice.

Muchos de los contactos de Harken para esta parte del continente los facilitó Bush mientras fue gobernador de Texas entre 1994 y enero del 2001. Una vez en la Presidencia, Bush no ha escondido su interés por los temas petroleros. Durante su primer encuentro con el presidente mexicano Vicente Fox le manifestó su deseo de llegar a un acuerdo petrolero para diversificar la dependencia norteamericana en el mercado del crudo. En el mismo sentido ya habló con el presidente de Brasil, Fernando Cardoso; con el de Chile, Ricardo Lagos, y con el de Bolivia, Hugo Bánzer. Este último país por su potencial de gas. Una de las mayores preocupaciones de Bush es Venezuela debido a la política nacionalista promovida por el presidente Hugo Chávez, por lo que se considera que será el próximo objetivo de la agenda petrolera de Bush.

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